Esta cita me parece que es para leerla despacito y ojalá releerla, para no hacernos acreedores a las palabras de Jesús cuando dijo" reflexionad bien sobre mis palabras en vuestro corazón, hasta que cada uno de vosotros encuentre el verdadero significado.1876 El no nos pide ayunos ni buscar la soledad para largas meditaciones, lo que nos pide es algo aparentemente mucho más sencillo, nos pide en primer lugar que seamos positivos, que amemos el estar VIVOS con todo lo que ello conlleva... Amar la vida es sentir que somos hijos de Dios y como tales debemos cumplir el plan que El tiene para cada uno de nosotros porque "el propósito eterno del Dios eterno es un ideal altamente espiritual. Los acontecimientos del tiempo y las luchas de la existencia material no son otra cosa que el andamio transitorio que tiende un puente hacia el otro lado, hacia la tierra prometida de la realidad espiritual y la existencia celestial.365 por tanto nada de lo que nos ocurre o de lo que hagamos es inútil, pues "nada de lo que haga un hijo de Dios es ordinario.2049
Pero para colaborar en este plan divino y que nuestros actos tengan significado, es preciso que en forma consciente nosotros estemos dispuestos a hacer Su voluntad, pero "esta elección de la criatura no es un rendimiento de la voluntad. Es una consagración de la voluntad, una expansión de la voluntad, una glorificación de la voluntad, un perfeccionamiento de la voluntad; tal elección eleva la voluntad de la criatura del nivel de significado temporal a ese estado tanto más elevado en el que la personalidad del hijo criatura comulga con la personalidad del Padre espíritu.1231
Hacer la voluntad de Dios " no es ni más ni menos que una exhibición de la disposición de la criatura a compartir la vida interior con El, con el mismo Dios que ha hecho posible esa vida de valor y significado interior para la criatura. Los mortales viven en Dios, y así Dios ha querido vivir en los mortales. Así como los hombres se confían en él, del mismo modo él, y en primer término, ha confiado una porción de sí mismo para que esté con los hombres; ha consentido en vivir en los hombres y residir en los hombres sujeto a la voluntad humana.1231
Cuando nos hacemos consciente de esta presencia divina en nosotros, es imposible ser una persona mal humorada o pesimista, aún cuando el sol de la abundancia o de la felicidad desparezca entre las nubes de la aflicción, pues bien sabemos que "es en los momentos de prueba cuando el hombre revela lo que verdaderamente alberga su corazón.1824 y por éso aprovechamos esos momentos para crecer moral y espiritualmente, aprendiendo a contactarnos con el Espíritu residente, para "encontrar a Dios en nosotros y por nosotros mismos y hacer de ésto un hecho de nuestra experiencia personal 1731 lo cual robuztece nuestra fe y amor en nuestro Padre pues sabemos que "las incertidumbres de la vida y las vicisitudes de la existencia, no contradicen de ningún modo el concepto de la soberanía universal de Dios. Toda vida de la criatura evolutiva está acechada por ciertas inevitabilidades.51
Pero no basta que cada uno de nosotros busque acercarse a Dios, porque además de ser positivos, El nos pide que si no queremos autoengañarnos debemos también ser misioneros y preocuparnos de llevar la luz de la enseñanzas que nosotros hemos recibidos, a muchos otros de nuestro hemanos que aún no tienen la misma dicha que nosotros, porque "el hombre bueno no intenta guardarse la verdad sino más bien desea donar estas riquezas a sus semejantes, porque ésa es la realización de la verdad. La voluntad del Dios Absoluto siempre beneficia, jamás destruye; el objetivo del verdadero creyente es actuar siempre pero no forzar nunca. 1034
"Las características sociales de una religión verdadera consisten en el hecho de que ésta busca invariablemente convertir al individuo y transformar el mundo. La religión implica la existencia de ideales no descubiertos, que trascienden en mucho las normas conocidas de ética y moralidad comprendidas incluso en los usos sociales más elevados de las instituciones más maduras de la civilización. La religión busca ideales no descubiertos, realidades no exploradas, valores sobrehumanos, sabiduría divina, y verdadero alcance espiritual. La verdadera religión hace todo esto; todas las demás creencias, no son dignas de ese nombre. No podéis tener una religión espiritual genuina sin el ideal supremo y excelso de un Dios eterno. Una religión sin este Dios es una invención del hombre, una institución humana de creencias intelectuales sin vida y ceremonias emocionales sin sentido. Una religión puede aclamar como objeto de su devoción a un gran ideal. Pero tales ideales irreales no son alcanzables; tal concepto es ilusorio. Los únicos ideales susceptibles del logro humano son las realidades divinas de los valores infinitos residentes en el hecho espiritual del Dios eterno. 1780
Creo que si el mundo está como lo vemos, es porque los que nos llamamos cristianos nos hemos acostumbrado a vivir autoengañados con respecto a nuestra religión y en nuestra vida cotidiana hemos dejado de ser "un evangelista positivo y misionero de nuestra religión 1780 es hora de tomar un papel activo, porque el mundo cambiará sólo cuando tú y yo cambiemos y seamos un ejemplo viviente de la religión del espíritu que Jesús nos encomendó cuando nos dijo: TODO LO QUE HACÉIS AL MÁS PEQUEÑO DE TUS HERMANOS, A MÍ ME LO HACÉIS.
yolanda silva solano .