Las personas heridas hieren a las personas.
Los patrones abusivos son transmitidos, generación tras generación, pero podemos romper la
cadena con nuestra decisión.
Combate la ira con simpatía. Combate el desprecio con compasión. Combate la crueldad con
bondad. Combate las muecas con una sonrisa.
Cuando te olvidas de la culpa, no hay nada que perdonar. El amor es el arma del futuro.