EL AMOR CRISTICO,
ES SIEMPRE EL QUE DETERMINA EL APRENDIZAJE,
LA LECCIÓN O PRUEBA DE SUS HIJOS,
SIEMPRE PARA SU CRECIMIENTO Y AUTORECONOCIMIENTO.
PERO EL QUE ELIGE LA FORMA DE "HACERLO" ES EL HOMBRE.
Por ello, si deseamos que esta experiencia de Vida
deje de ser una "pesadilla" para muchos,
y pase a ser un aprendizaje y exploración
del mismo Corazón de la Creación,
cambiemos nosotros internamente,
transformemos nuestra mente,
miremos con otros ojos,
y dejemos de mirarnos tanto al ombligo,
porque nos estamos perdiendo muchas cosas.
En el momento en el que "tus formas" cambian,
el dolor y el sufrimiento en ellas desaparecen,
y es cuando haremos de nuestro mundo
una hermosa Escuela, llena de Magia,
donde seguiremos aprendiendo
y experimentando,
pero con la dignidad
de un Hijo del Amor