M e t a d e Oswaldo Montenegro
Que la fuerza del miedo tengo No me impiden ver lo que
deseo La muerte de todo lo que creo Yo no cubren las orejas y la
boca Porque la mitad de mí es lo que yo grito Pero la otra mitad es el
silencio. La música que escucho en la distancia Ser hermosa pero
triste ¿Cuál es la mujer que amo siempre amado Sin embargo
distante Porque mitad de mí está empezando Pero la otra mitad no se
encuentra. Las palabras que yo os he hablado No puede ser escuchado como
una oración ni repetido con fervor Sólo respetado como el único De
izquierda a un hombre inundado de sentimientos Porque la mitad de mí es
lo que oigo Pero la otra mitad es que callo. Que esto se haga mi voluntad
de ir Encienda la tranquilidad y la paz que me merezco Y que la tensión
que yo corroe el interior Será recompensado un día Porque la mitad de
mí es lo que pienso Pero la otra mitad es un volcán.
|