Las piedras deben ser limpiadas para liberarlas de las ondas negativas con las que se cargan.
1. Coloque la piedra en un recipiente de vidrio o de cristal y llénelo de agua fría colocando una pizca de sal.
2. Deje la piedra en este baño purificador durante toda la noche.
3. Saque la piedra a la mañana, enjuáguela con agua común y séquela con un trapo de lino o de algodón.
Tire rápidamente el agua salada donde lavo la piedra.
Existe otra variante de limpieza: deje la piedra en la heladera durante toda la noche.
petunia _morena