SONETO
LIV
Espléndida razón, demonio claro del racimo absoluto,
del recto mediodía, aquí estamos al fin, sin soledad y solos,
lejos del desvarío de la ciudad salvaje.
Cuando la línea pura
rodea su paloma y el fuego condecora la paz con su alimento tú y
yo erigimos este celeste resultado! Razón y amor desnudos viven en
esta casa.
Sueños furiosos, ríos de amarga certidumbre
decisiones más duras que el sueño de un martillo cayeron en la
doble copa de los amantes.
Hasta que en la balanza se elevaron,
gemelos, la razón y el amor como dos alas. Así se construyó la
transparencia.
Texto de Pablo Neruda
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