Este párrafo siguiente que transcribo y es parte de su mensaje, es muy interesante:
Hay infinidad de cristianos bautizados que han seguido siendo motivados a seguir enseñanzas y mandatos de hombre en las cosas de Dios, sin darse cuenta, o no querer hacerlo.
Esto se contradice con lo que expresa su mensaje. Fueron bautizados, pero su vida no cambió. Solo pasaron por el bautismo, pero en realidad, no tuvieron conversión espiritual. Por lo tanto el bautismo no salva. Esto que usted escribió, demuestra, que lo que primero se necesita, es una sincera conversión, reconociendo a Jesucristo como Único Señor y Salvador personal. El bautismo en agua sin haber creído, no significa querer un cambio de vida. Por el contrario, es necesario creer y haber manifestado esa fe, para que se produzca interiormente esa conversión espiritual primeramente para ser bautizados. Si leemos: Marcos 16:16 dice:
1) El que creyere 2) y fuere bautizado, será salvo. 3) mas el que no creyere, será condenado.
No dice, el que no fuere bautizado será condenado. Pero sí aclara, que el que no creyere, será condenado.
Hebreos 11:6 explica claramente:Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Por lo tanto, es necesario creer para ser bautizado, dado que al que no creyere, de nada le sirve haber sido bautizado. Ya que si se bautizó sin fe, no será mas que un rito, como el bautismo de un niño que aún no puede comprender, se apartará nuevamente.
Romanos 10:17 dice: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Para que una persona crea en Cristo, debe oír, la Palabra de Dios. He aquí la importancia de la predicación de la palabra de Dios. Le invito a leer: Juan 9:35-38.
35 Jesús se enteró de que habían expulsado a aquel hombre, y al encontrarlo le preguntó: ¿Crees en el Hijo del hombre?
36 ―¿Quién es, Señor? Dímelo, para que crea en él.
37 ―Pues ya lo has visto —le contestó Jesús—; es el que está hablando contigo.
38 ―Creo, Señor —declaró el hombre. Y, postrándose, lo adoró.
Manifestó su fe, creyó, aún no había sido bautizado. Creyó y postrándose, le adoró, con un corazón convertido. La pregunta no fue: ¿Has sido bautizado? Pero si preguntó: ¿Crees en el Hijo del hombre?
Manifestó su respuesta con firmeza:
Creo Señor. Y postrándose , le adoró. Con un corazón convertido, rendido a El, con certidumbre de fe, aún sin haber sido bautizado.
He visto a muchos creer en El Señor y aceptarlo en su corazón en su lecho de muerte. En los últimos minutos de su vida, reconocerle como Señor, como quien dio su vida en la cruz por ellos.
¿Acaso Dios los condenará por no estar bautizados, cuando El mismo tocó su corazón? convirtiéndolo, en su lecho de muerte?.
Presos que en las cárceles que abrieron su corazón a El, minutos antes de morir. ¿Les dirá que no, porque no están bautizados?
¿Los desechará acaso, por no estar bautizados en agua? Aún cuando su corazón se ha convertido a El?
Concluyo: La salvación se recibe al aceptar a Jesucristo como único y suficiente Salvador personal por medio de la fe, esto produce un cambio de actitud en las vidas y en la toma de decisiones.
"Cree en Jesucristo y seras salvo" Hechos 16:31
El bautismo en agua, es un paso de obediencia que confirma públicamente la decisión ya tomada por medio de la fe, de aceptar y seguir a Cristo y serle fiel.
Conversión:
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).
Leamos también, Efesios 2:10.
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Bautismo
En el bautismo en agua confirmamos públicamente, cumpliendo este paso de obediencia, ante la congregación, ante nuestra familia y conocidos, que nuestra vida ha cambiado al convertirnos, y ahora somos hechura nueva en Cristo y pertenecemos al Reino de Dios.
Bendiciones. Araceli