Yo no quiero que se olvide nada.
Pero le tengo tan poca confianza
a mi memoria,
que te propongo dividirnos los recuerdos.
Una vez escribí un pequeño poema
con marcador negro sobre el vidrio
de un cuadro
y en una mañana de limpieza,
le pasaron un trapo y lo borraron.
Quise volver hacerlo,
armé un rompecabezas de palabras,
pero por más que me esforcé,
aquel breve poema fué a dar a una caja,
que nadie sabe donde está,
guardada por duendes o mariposas,
una caja a la que van a parar
todas las cosas queridas
que se pierden.
No ,no me digas que peguemos fotografías,
ni que escriba en un cuaderno.
Lo nuestro, lo que vivimos tú y yo
en esos años de amor,
sólo permanecerá vivo
si lo anotamos en el corazón.
La mitad de un recuerdo cada uno,
y de vez en cuando
juntarnos a amarlos,
y hacer vivir de nuevo
las horas amarillas del sol,
las horas celestes de las tardes.
Las horas de sal,no.
La sal hace arder los ojos
y los pone a llorar.
Yo me quedo con el río, tú con la osa.
Al unirlos,
será el nombre de la ciudad
en donde nos conocimos:RIOSA
Tú quedate con los besos,
yo con el temblor.
Tú, con la música,
yo con las canciones.
Tú ,con el mar que forma parte
de tu cuerpo.
Yo, con los paisajes que vivimos,
tierras verdes,los Lagos,
las montañas.
Tú quédate con el gesto
en que me miro en el espejo
y te da risa.
Yo con la fuerza de tus ojos,
de tus brazos y los redondeles
de humo cuando fumas.
Tú, quédate conmigo
y yo me quedaré contigo.
Así ,de esta manera,
sólo estando juntos en los recuerdos,
podremos ser tú y yo.
Y no me digas que esto
es una trampa para atarte.
Porque yo lo sé muy bien:
si, es una trampa para atarte.
Una de esas trampas sin malícia
totalmente permitida en el amor.
2010 -Ali
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