Es posible que tus padres no recibieran guía de jóvenes,
estudiaran hasta la secundaria, se dedicaron a divertirse y
de forma tardía, descubrieron que tener preparación profesional
les hubiera facilitado la vida. Mejor remuneración y
trabajos más agradables.
Quieren transmitirte, lo que aprendieron de mala manera.
5. Trabajar 12 horas al día es asfixiante
¿Tú tendrías el humor de escuchar a alguien después de
semejante cansancio?
Se que necesitas ser escuchado. Amar y expresarte,
son las únicas necesidades del ser humano.
Pero ponte en los zapatos de tus padres.
Después de un extenuante día de trabajo,
lo que más deseas es relajarte. Ver televisión.
Escuchar la radio. Tú harías lo mismo
¿Por qué no esperar hasta el fin de semana?
Si no tienen tiempo para escucharte,
no significa que no te amen. Significa que están cansados
y necesitan un break. Superman y la Mujer Maravilla
solo existen en las caricaturas. Tus padres, son humanos.
6. Fueron maltratados por sus padres,
y repiten de forma inconsciente los mismos errores
que cometieron con ellos.
Tu mamá te platica 100 veces la historia de cuando
sus padres la maltrataban, la ponían a trabajar de niña,
como no le daban amor ¿y qué crees?
Hace exactamente lo mismo contigo
¿Por qué? “Lo que resistes, persiste”
y mientras tus padres más platican de algo,
más vivo está en su memoria y actúan de la misma forma,
sin darse cuenta. Están dormidos.
Actúan como robots, presa de sus propios rencores.
El antídoto del rencor es el perdón.
Y si hubieran aplicado el perdón, no te estarían tratando así.
Alguien tiene que aplicar el antídoto,
o tú actuarás de la misma forma con tus hijos.
No puedes pedirles a otros que lo hagan.
Empieza por ti. Perdona a tus padres
y rompe el círculo vicioso del desamor.
Solo así, las siguientes generaciones nacerán con amor.
7. Las modas cambian y ellos no lo comprenden.
En la época de Elvis Presley eran los peinados engomados
y copetes. Pantalones acampanados.
El danzón y rock and roll. Ahora, son los pantalones a la cadera.
Los hombres, con cabello largo.
Las mujeres con cabello corto.
Peinarse, significa andar despeinado.
El piercing, los tatuajes. El sensual regaetton.
Shakira. Todos pensamos que nuestra época es la mejor.
Ponte tu traje de foca y que se resbale todo lo que te digan.
No los resistas y solo escúchalos. Nunca llegarán a un acuerdo.
8. Los padres hablan en japonés y tú en español.
Tú, deseas platicar como te sientes,
compartir las cosas que te han pasado y escuchar un
“te quiero”. Ellos, te compran la computadora,
ropa, zapatos y te pagan la colegiatura.
Tú, quieres tiempo. Ellos, te dan dinero.
Son idiomas distintos para expresar el amor.
Para un padre, amor significa ser responsable y
proveerte de todo lo que necesitas en la escuela,
para que en un futuro seas un profesional y te valgas
por ti mismo en la vida.
Si un japonés tiene diferentes palabras para decir gracias
¿Llorarás porque no te dice gracias en tu propio idioma?
Claro que no. Si aprendes que muchas gracias en japonés se dice
“Domo Arigato”, cada vez que te diga esta palabra,
entenderás que te está diciendo gracias.
Y te sentirás satisfecho.
No llores porque no te escuchan ni te dicen te quiero.
Su forma de expresarte su amor,
es trabajando duro para que no te falte nada.
9. No busques en el noviazgo, lo que no encuentras en casa.
Los peores noviazgos, son cuando buscas a alguien para rellenar
tu soledad. Peor aún, si tu pareja experimenta el mismo problema
que tú. Agarras a tu pareja como tabla de salvación.
En el fondo no la amas. Solo estás con ella por miedo a la soledad.
Hay conflictos todo el tiempo.
Y cuando se pelean o terminan,
incluso sientes el deseo de suicidarte
“es que el era el único que me entendía”.
Y buscas en las relaciones íntimas,
el amor que no tienes en casa.
Sexo no es igual a amor.
Trabaja en tu autoestima y de ser necesario,
dile con claridad a tus padres que entiendes
que su forma de amarte, es dándote cosas,
pero que tú lo que más necesitas en estos momentos,
es atención, amor y que te escuchen. Pero dilo.
Nadie es adivino. Mil veces preferible que hables,
a que salgas embarazada.
10. No hay escuelas para padres. Se aprende a palos.
Aunque existen actualmente escuelas para padres,
sufren de la misma deficiencia que el sistema educativo actual:
no tienen nada que ver con el mundo real.
Acepta que tienen que experimentar contigo y
lo hacen lo mejor que pueden.
Aprenderán de sus errores. Ten paciencia.
11. También ellos necesitan de tu atención y afecto.
No son estatuas. Son seres humanos que se alimentan de amor.
Experimentan la incertidumbre de si estarán haciendo bien
su trabajo como padres. Expresarles un
“te quiero” y decirles que aprecias lo que hacen por ti,
los motivará a seguir superándose en esta difícil profesión llamada
“ser padre”.
¿Qué no eran 10? Este decálogo viene con pilón.