NACE UNA ESTRELLA
Quiero preguntarle a la noche
donde duermen las estrellas.
¿Porqué al llegar el alba
desaparecen juntas, todas ellas?
Me subiré en la cima mas alta
para tocar el cielo con las manos
quizás … no llegue al infinito,
o que mi huella se pierda
en la lejanía de antaño.
Entonces… si se pierde…
¿ Qué hago yo aquí?
Nada.
¿De que me sirve soñar?
Para nada.
¿ Y… de mis ilusiones?
Nada.
Y…
¿ Porque escribo?
Porque pienso?
¿Porque sueño?
¿ Todo se convierte en nada ?
Más …
Lo que ven mis ojos no mienten,
y mis vivencias no son espejismos
de la nada.
El camino que yo ando,
no hay piedras!
y… si las hubo, desaparecieron.
¿ Quizás, al pasar la esperanza por mis pasos
firmes y sin miedos se fundieron ?
No por ello dejaré de soñar ni de sentir
en mi rostro la aureola de la mañana
y en mis noches, soñaré
con las estrellas.
Y seguiré mirando al cielo
y acariciaré el rocío de la alborada
y haré que se llene de renovadas quimeras
mi alma de vida, enamorada.
Esas pequeñas cosas son las que nos hacen seguir
en un mundo bello y si no sabes comprender
es que muy dentro de ti;
No hay romanticismo.
No hay sensibilidad.
No hay nada de nada
para poder soñar con claridad.
Que lástima, que pena y que tristeza
no poder subir a la cumbre,
no poder mirar las estrellas,
no saber apartar las piedras del camino
si todo ello, nos guía
hacia una nueva estrella…
Autora
Marisa Prunera
-Llum-