Aparte de lo que se pueda creer y opinar sobre el presidente Chávez, no se puede negar que su visión y su interpretación de la realidad mundial, a su manera, está llena de grades verdades. La pobreza y la miseria son unas de ellas. Es correcto que el capitalismo será, como lo es actualmente, incapaz de acabar con la pobreza y la miseria. Y es que los patronos normales con los cuales está conformado el sistema capitalista le impiden tener con su mayor y más grande contradicción social: su necesidad de sobre vivencia social y su naturaleza clasista. En cuanta a esto, la necesidad de acumulación de riquezas en unas pocas manos (acumulación capitalista) naturaleza por la cual vive el capitalismo, hace que él mismo destruya su propio tejido social. Tejido que se mantiene subyugado entre sí gracias a un complejo tramado judicial y policíaco.
El capitalismo genera pobreza y miseria, afirma Chávez
HANOI, 1 de agosto (PL).— El capitalismo conduce a la destrucción de valores sagrados como la amistad, y "su expresión más salvaje, el neoliberalismo, genera pobreza y miseria que es mucho peor", afirmó hoy aquí el presidente venezolano, Hugo Chávez.
En el último día de su visita a Vietnam, Chávez sostuvo un encuentro con más de 400 empresarios locales en la Cámara de Comercio en Hanoi, con quienes analizó temas de interés comercial, económico, social y político.
"Yo les he advertido a los empresarios venezolanos que no tienen que temerle al socialismo, sino al capitalismo que conduce a los pueblos a la perdición; no es humano", recalcó quien ha sido huésped de honor durante lunes y martes en este país indochino.
Solo por el camino del socialismo —afirmó— podremos alcanzar una sociedad realmente justa, equitativa.
En ese sentido, consideró muy interesante el modelo vietnamita de economía de mercado con orientación socialista, el cual ha impulsado el crecimiento del Producto Interno Bruto.
Pero —agregó— "al mismo tiempo se esfuerza por reducir la pobreza, las desigualdades e incrementar el nivel de vida del pueblo".
Todo lo contrario sucede con el neoliberalismo, dijo, e ilustró lo que sucedió en Argentina, Venezuela y Brasil, los tres mayores países de Sudamérica, tras la caída de la Unión Soviética y el campo socialista.
Se gestó una ola de privatizaciones, se redujo el estado a la mínima expresión, se dejó de invertir en los programas sociales por no ser productivos, se impuso el pago de la deuda externa, recordó.
Y qué sucedió, preguntó: "Creció el PIB, pero más la pobreza y aumentó mucho más la miseria".
"Vivir en la miseria es vivir a las puertas del infierno. El neoliberalismo condena a los humanos a ese infierno, al enriquecimiento de unos pocos ante la miseria de muchos", señaló.
Por eso es importante —agregó— que crezca la economía, pero que también se amplíe la justicia, la igualdad, se distribuyan las riquezas equitativamente.
Por estos caminos marchan Venezuela y Vietnam, dijo.
La economía venezolana comenzó a robustecerse después que el pueblo derrotó la hostilidad de Estados Unidos, las campañas de desestabilización, añadió.
Ahora —indicó— el presidente George W. Bush volvió a arremeter contra nosotros, hablando sobre si somos o no una amenaza militar.
"De hecho, no lo somos, pero si ellos se atreven a invadir a Venezuela, haremos lo mismo que hizo el heroico pueblo de Vietnam: resistir y derrotarlos", aseguró Chávez, tras lo cual fue ovacionado.
Pero no queremos llegar a eso, continuó. "Queremos solo respeto, queremos independencia, ser libres, como Vietnam, como muchos otros pueblos; queremos establecer alianzas, convenios de cooperación y amistad", recalcó.
"Salvajes son, o más bien pre-animales, pues son una especie inferior a la animal, los que ordenaron lanzar la bomba atómica, los que bombardearon a la noble Hanoi y mataron niños con bombas de napalm", exclamó Chávez.