El Estado del Bienestar en Europa
Es frecuente escuchar decir que existe un solo
modelo social europeo, como contraposición al modelo social existente en los
EEUU. Lo cierto es que la realidad es mucho más compleja. Existen en realidad distintos modelos sociales (es decir, Estados del Bienestar) en el seno de la UE. A pesar de que cada país tiene unas particularidades propias, se pueden distinguir cuatro modelos distintos
[2] :
- El modelo nórdico, de Dinamarca, Noruega, Islandia, Finlandia, Suecia y Holanda.
- El modelo continental, de Austria, Bélgica, Francia, Alemania y Luxemburgo.
- El modelo anglosajón, de Irlanda y Gran Bretaña.
- El modelo mediterráneo, de Grecia, Italia, Portugal y España.
El modelo nórdico
Como se puede observar en el gráfico, presenta el nivel más alto de protección social y su característica principal es la provisión universal basada en el principio de ciudadanía, es decir, que existe un acceso más generalizado, con menos condiciones, a las prestaciones sociales.
En lo que se refiere al mercado de trabajo, estos países se caracterizan por importantes gastos (relativos) en políticas activas con el objetivo de la reinserción rápida en el mercado de trabajo de los desempleados. Se caracterizan también por un elevado número de empleos públicos. Los sindicatos tienen una elevada afiliación y un importante poder de decisión lo que provoca una baja dispersión de los salarios (una distribución más equitativa de la renta).
El modelo nórdico se caracteriza también por un elevado tax wedge[3] .
El modelo continental
Es similar al anterior pero con una mayor proporción de gastos orientados a las pensiones. Se basa en el principio de seguridad y en un sistema de subsidios no condicionado a la empleabilidad (por ejemplo en Francia, dónde existen subsidios cuyo único requisito es tener más de 25 años).
En lo que se refiere al mercado de trabajo, las políticas activas son menos importantes y a pesar de que los sindicatos tienen una afiliación muy baja, estos tienen un importante poder de decisión en las negociaciones colectivas.
Otro elemento importante del modelo continental son los subsidios por invalidez.
El modelo anglosajón
Este modelo está caracterizado por un menor Estado del Bienestar que los anteriores y por una asistencia social de tipo last ressort más importante. Los subsidios se dirigen en mayor medida hacia la población en edad de trabajar y en menor medida hacia las pensiones. El acceso a los subsidios está condicionado en mayor medida a la empleabilidad (por ejemplo, se condicionan los subsidios a que la persona haya trabajado anteriormente).
En lo que se refiere al mercado de trabajo, los gastos en políticas activas son relativamente importantes. Los sindicatos en cambio, tienen un menor poder de decisión que en los anteriores modelos, ésta es una de las razones por las que estos países tienen una mayor dispersión de la renta y un mayor número de empleos con bajos salarios.
El modelo mediterráneo
Este modelo corresponde a los países que han desarrollado un Estado del Bienestar más tardíamente (años setenta y ochenta). Se trata del modelo social con menores gastos y está fuertemente basado en las pensiones y en unos gastos de asistencia social muy bajos. Existe en estos países una mayor segmentación de los derechos y status de las personas que reciben subsidios, que se refleja en un acceso muy condicionado a las prestaciones.
La característica principal del mercado del trabajo es una fuerte protección del empleo (no confundir con protección del trabajador o subsidio de desempleo) y el recurso a la jubilación anticipada como forma de mejora del empleo. Los sindicatos tienen una presencia importante asegurada por la extension de los acuerdos alcanzados en negociaciones colectivas más allá de la presencia real de los sindicatos. Nuevamente, esto tiene como resultado una menor dispersión en los salarios que en el modelo anterior.
Evaluación de los Modelos Sociales Europeos
La primera pregunta a la que hay que responder cuando se pretende evaluar los distintos modelos sociales europeos es saber qué criterio podemos utilizar. Aquí utilizamos los tres criterios utilizados por Boeri (2002) y Sapir (2005), que consideran que un modelo social debe satisfacer los siguientes criterios:
- La reducción de la pobreza.
- La protección contra los riesgos del mercado de trabajo.
- Las recompensas por la participación al trabajo.