Después de una operación militar de exterminio que durante 21 días consecutivos ya mató a 1100 palestinos e hirió a otros 5000, Israel intenta de apuro una tregua con Hamás que le permita un "repliegue victorioso" en Gaza que se le hace cada vez más difícil.
Según informa este viernes el diario israelí Haaretz, Israel podría detener unilateralmente su operación militar en Gaza para privar a Hamás de cualquier logro político en un tregua patrocinada por Egipto.
De acuerdo con Haaretz, Israel decidió poner fin a sus ataques sin arribar a un acuerdo con el movimiento islamista Hamás, apoyándose en cambio en el respaldo de EEUU y Egipto para combatir el contrabando de armas hacia la Franja, informa el diario israelí.
De acuerdo a la iniciativa, "las fuerzas israelíes permanecerán en Gaza tras la entrada en vigor de un alto el fuego unilateral". Las autoridades, sin embargo, no precisaron la duración de esa presencia militar.
Las autoridades israelíes creen que, ante la tregua unilateral, Hamás se abstendrá de lanzar misiles. Pero aclararon que "si deciden abrir fuego, no dudaremos en responder y reanudar la ofensiva".
La iniciativa de Israel de declarar la tregua unilateral confirma lo que ya venía adelantando la propia prensa israelí sobre la decisión de la mayoría del gobierno y de los jefes militares de decretar una tregua antes de que las presiones internacionales contra Israel rebalsen, y para evitar que la creciente muerte de soldados israelíes compliquen el frente interno.
Este viernes un portavoz del primer ministro israelí, Ehud Olmert, el único que promueve la continuidad de la masacre israelí hasta terminar con Hamás, afirmó que la ofensiva sobre Gaza se acerca a su "acto final".
Este viernes, Hamás afirmó que no va a aceptar las condiciones israelíes para un alto el fuego y que la resistencia no ha sido derrotada, pese a que ya las fuerzas israelíes han causado la muerte a más de 1.100 palestinos.
Por su parte, el presidente de Siria, Bachar al Asad, llamó a los países árabes a romper lazos con Israel y ha dado por muerta la iniciativa de paz lanzada por los países árabes en 2002.
El número uno de Hamás, Jaled Meshal, señaló al comienzo de la reunión de los países árabes en Doha (Qatar), que Hamás no va a aceptar las condiciones israelíes para un alto el fuego y que continuará la resistencia hasta que el Estado judío termine con los ataques.
Hamás condiciona su aceptación del plan egipcio de alto el fuego a la inmediata retirada israelí y al fin del bloqueo sobre la Franja, mientras que la condición de Israel es el fin del contrabando de armas a Hamás a través de la frontera con Egipto.
Además, Meshal llamó a los presentes a romper relaciones con Israel.
Más temprano, Israel firmó un acuerdo bilateral con EEUU, que tiene como objetivo detener el contrabando de armas destinadas a la resistencia palestina en la Franja de Gaza.
El anuncio lo hizo la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, quien se reunió con la ministra israelí de Exteriores, Tzipi Livni, en Washington.
El pacto "debería ser pensado como uno de los elementos para tratar de ayudar a obtener un alto el fuego duradero, una tregua que pueda mantenerse", dijo Rice a los periodistas.