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"Los merecenarios controlan Tripolis y los hijos de Muamar Gadafi lideran a las tropas que peinan la ciudad matando a quienes se les antoja. Los habitantes están atrincherados en sus casa y las calles están llenas de sangre", según un mensaje telefónico que logró filtrar el tunecino Salah Kessir desde la capital de Libia. Los mercenarios subsaharianos no dudaron en disparar a quemarropa sobre una cadena humana dispararon en la tercera ciudad del país, Mesrata, a unos 200 kilómetros de Tripoli. Los rebeldes opusieron una feroz resistencia, deteniendo el ataque y obligando a los agresores a huir fuera de la ciudad.
Pero la información sigue llegando con cuentagotas y nadie sabe a ciencia cierta cual es la situación real del país. Muamar Gadafi, tras dejar claro que no tiene intención de abandonar el poder, hizo este jueves un nuevo llamamiento a la población para combatir a los rebeldes que, después de haber reforzado el control sobre una parte del país, se podrían encontrar a las puertas de Trípoli.
En un mensaje telefónico retransmitido por las tres cadenas de televisión libias, Gadafi acusó de nuevo a los manifestantes de ser "jóvenes locos y drogados, manipulados por los servicios extranjeros y que sirven a Al Qaeda y Bin Laden". Para el ministro de Justicia dimisionario, Mustafá Abdeljalil, como declaró a la cadena Al Yazira, los propósitos de Gadafi son "fantasiosos" y "no hay ni rastro ni de Al Qaeda ni de otras organizaciones terroristas" en suelo libio.
"Salid a las calles, capturarlos y detener a sus jefes" arengó Gadafi a sus compatriotas, para afirmar después que su país "avanza hacia la guerra civil, la catástrofe" y que no tiene ninguna intención de abandonar el poder. "Soy el jefe de la revolución. He cedido el poder en 1977 y ahora no tengo más que un poder moral. El poder está en las manos del pueblo y de sus comités y no soy responsable de las muertes y las destrucciones", sostuvo Gadafi lavándose las manos de toda culpa.
Entretanto, los sangrientos ataques contra los manifestantes prosiguen, a la vez que la rebelión se propaga al oeste y al sur del país donde nuevas ciudades han caído en las manos de los que se oponen al régimen de Trípoli. Una de las brigadas fieles a Gadafi lanzó un cruento ataque con armas pesadas contra los rebeldes en la localidad de Zouiya, a unos cien kilómetros de la capital, con un balance de cien muertos y decenas de heridos.
Al sudeste de Libia, otra ciudad, El Koufra, ha sido puesta bajo el control de los rebeldes. Estos han destruido todos los símbolos del régimen y han desmantelado las fuerzas de seguridad. El mismo escenario se ha repetido en Zouara, a 120 kilómetros de la capital, donde los "revolucionarios" han derrotado a los policías y los militares.
Y mientras las ciudades grandes y puequeñas libias caen como fichas de dominó entre las manos de los rebeldes, el movimiento de defección en el seno de las fuerzas armados se ha acelerado sensiblemente. En Bengasi, el jefe de la policía, que ha anunciado su apoyo a los rebeldes, se ha visto acompañado por un gran número de oficiales de la base militar aérea de Binina y por numerosos dirigentes de los diferentes cuerpos de seguridad de todo el país.
Como un resumen de la situación en este momento en Libia, el ministro de Justicia dimisionario Mustafá Abdeljalil ha afirmado que a partir de ahora "las cosas se encuentran en manos del pueblo y Gadafi acabará por suicidarse como Hitler".
Y mientras tanto, el aumento del precio de crudo amenaza a todo el mundo, como recogió Hechos de Hoy. En la Casa Blanca no se descarta ninguna opción para frenar la violencia pero no acaban de llegar medidas concretas. Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha solicitado una nueva reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.
http://www.hechosdehoy.com/gadafi-convierte-libia-en-un-matadero-y-echa-la-culpa-a-6276.htm

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