
ACCRA.—Los participantes en el VIII Congreso Panafricano, que concluyó este último fin de semana en la capital ghanesa, instaron a las autoridades norteamericanas poner fin al bloqueo que por más de medio siglo ha intentado rendir al pueblo cubano.
En la declaración final, adoptada por más de 400 delegados procedentes de 56 países, luego de saludar la iniciativa de los gobiernos de Cuba y EE.UU. de restablecer relaciones diplomáticas, se hace un llamado a los estados africanos a continuar apoyando el levantamiento del bloqueo contra Cuba en todos los foros internacionales.
“Esta mención a Cuba no solo expresa la solidaridad de los pueblos africanos con el cubano, sino el ejercicio de un elemental sentido de justicia y la defensa del inalienable derecho de una hermana nación a decidir su destino sin injerencias ni presiones de ningún tipo”, comentó a Granma el mayor general Kahinda Otafiire, ministro de Justicia de Uganda y presidente del Comité Internacional del Movimiento Panafricano (Pan African Movement, PAM).
Kwesi Prat, coordinador de la organización local del evento, destacó el impacto entre los activistas solidarios de la liberación de los tres luchadores antiterroristas cubanos que permanecían injustamente encarcelados en EE.UU.
Él mismo, uno de los más influyentes comunicadores ghaneses, desarrolló durante años acciones destinadas a crear conciencia acerca de la necesidad de poner fin a la injusticia cometida contra los Cinco. Pero a su vez subrayó cómo esa misma energía debe ser encauzada para desmantelar de una vez por todas las leyes norteamericanas que sustentan el bloqueo.
Durante el desarrollo de las sesiones plenarias, efectuadas en el Centro Nacional de Conferencias, en más de una ocasión hubo referencias a Cuba, particularmente por el compromiso de los médicos y paramédicos de la isla en la primera línea de combate contra la epidemia del ébola.
Desde la nación antillana se dio a conocer un mensaje enviado al cónclave por el Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Con una ovación recibieron las siguientes palabras: “Gracias, África, por el apoyo en la lucha contra el criminal bloqueo del gobierno norteamericano contra nuestro pueblo; sin África no habríamos llegado hasta aquí. Gracias, África, por la tremenda contribución realizada a la construcción de nuestra nación. No es posible escribir la historia de Cuba sin nombrar a afrodescendientes de la talla del General Antonio Maceo y el Comandante Juan Almeida. Cuba estará junto a África también mañana porque nuestra historia común es la mejor base para nuestro futuro común”.
Con este VIII Congreso, que reunió no solo a personalidades y activistas del continente sino también de Brasil, Cuba, Estados Unidos, Jamaica, Guyana, Trinidad y Barbados y representantes de la diáspora en Europa, se dio un impulso considerable a la reanimación de los ideales del panafricanismo.