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General: Líderes del mundo apoyan los diálogos de La Habana
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De: Ruben1919  (Missatge original) Enviat: 03/06/2013 12:50
Diálogos de paz
Líderes del mundo apoyan los diálogos de La Habana
Figuras como Jimmy Carter, Kofi Annan y Nelson Mandela respaldan los diálogos de las FARC EP con el Gobierno
Por Camilo Raigozo
 
Una información del El Tiempo precisa que los diálogos entre la insurgencia de las FARC EP y el gobierno del presidente Juan Manuel Santos recibieron un nuevo espaldarazo de importantes líderes mundiales.
 
A continuación transcribimos apartes de la información de El Tiempo y la agencia Afp:
 
Apoyo a proceso de paz de líderes mundiales claves
 
Figuras como Jimmy Carter, Kofi Annan y Nelson Mandela respaldan los diálogos con las Farc.
 
Un nuevo respaldo al proceso de paz con las Farc recibió el presidente Juan Manuel Santos, esta vez de parte de uno de los grupos de líderes mundiales más importantes: The Elders.
 
Se trata de una fundación que está dirigida por el exsecretario General de la ONU, Kofi Annan, pero de la que también hacen parte, entre otros, los premios nobel Nelson Mandela, Desmond Tutu y Martti Ahtisaari; y los expresidentes Jimmy Carter (EE. UU.) y Fernando Henrique Cardoso (Brasil).
 
En una carta dirigida al mandatario colombiano, el grupo calificó como “un primer paso fundamental en la consolidación de la paz” la firma del Acuerdo para la terminación del conflicto, bajo el cual se guían los diálogos de La Habana.
 
“The Elders han seguido con interés y admiración sus persistentes esfuerzos desde que tomó posesión del cargo, por poner fin a las guerras civiles que han azotado a Colombia durante medio siglo; guerras que, lamentablemente, han mermado la capacidad del país para aprovechar su riqueza natural y abordar problemas tan arraigados como la pobreza y la desigualdad en el desarrollo”, dice la misiva.
 
Este apoyo se da una semana después de que las partes anunciaran el logro de un acuerdo en el primer punto de la agenda, es decir “desarrollo agrario integral”.
 
Los negociadores de paz están en una pausa que concluirá el próximo 11 de junio, cuando se retomarán los diálogos de La Habana y se abordará el segundo tema de la agenda, el cual es participación política.
 
Llamado a la celeridad
 
Otro de los apartes de la carta es el llamado a que se avance con prontitud en la consecución de la paz, lo cual va en sintonía con lo que ya ha pedido Santos en varias ocasiones.
 
El grupo de líderes afirmó que “ante los muchos obstáculos que puedan surgir, deseamos apoyarle en su empeño en el logro, lo antes posible, de un acuerdo definitivo de paz con las Farc, que incluya compromisos vinculantes para ambas partes”.
 
“En la consecución de la senda de la paz tiene el respaldo de todos los vecinos de Colombia en América del Sur, así como de amigos de todo el mundo. De igual modo, puede contar con el firme apoyo de The Elders”, reza el texto.
 
Este respaldo se suma al de muchas otras voces internacionales que han manifestado su apoyo a la intención de paz del mandatario colombiano.
 
‘Hay que tratar de ayudar’: Mujica
 
El presidente de Uruguay, José Mujica, consideró ayer el proceso de paz con las Farc como “lo más importante” que está ocurriendo en América Latina. “Es una de las cosas más importantes en las últimas décadas que han pasado y en todo lo que se pueda hay que tratar de ayudar”, dijo el mandatario en entrevista con ‘El País’, de España.


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De: Ruben1919 Enviat: 22/03/2015 12:26

Juntemos todas las rebeldías, unamos todas las manos

Exclusión, invisibilización y exterminio no han acallado un proyecto histórico de cambio democrático. Hoy su renovación es inminente y el camino empieza con las elecciones de octubre.

Palomino-Colombia

Jaime Caycedo Turriago

El presidente Santos designa una Comisión asesora con exclusión del Frente Amplio por la Paz, la Democracia y la Justicia Social que contribuyó decisivamente a su reelección solo en razón de su respaldo a la continuación de los diálogos de La Habana. El gobierno tiene pleno conocimiento de que el Frente hace un aporte efectivo en la veeduría del cese unilateral decretado por las FARC y que participa de la preparación de una amplia cumbre mundial del arte y la cultura y de una gran movilización por la paz el próximo 9 de abril.

Los pasos gubernamentales sobre el proceso son importantes. Pero la paz es asunto de toda la nación y no se puede seguir admitiendo la invisibilización discriminatoria tradicional, que entre varias razones ha sido causa de la guerra. Se hace odiosamente notorio que Santos pretende hacer una paz de espaldas a la inconformidad ciudadana, a la protesta social que pide un plan de desarrollo conectado con los reclamos de la gente del común, de las y los trabajadores, del mundo popular rural que exige del gobierno el cumplimiento de acuerdos nunca ejecutados.

Ese país real que no quiere más ser maltratado por el Esmad ni por el paramilitarismo redivivo que esconde mal la cobertura de complicidad que le tiende la impunidad del sistema. Una paz equitativa y justa, que reconozca como prioridad atender las carencias de las mayorías, que supere las desigualdades más críticas y construya todas las garantías para la no repetición de los exterminios, tiene que ser una construcción colectiva, obra de la movilización popular.

El núcleo de esta construcción es el programa que defiende como bandera la solución de paz, las reformas sociales agraria, laboral, de la salud, de la educación y el techo, el proceso constituyente que refrende acuerdos, formalice la apertura democrática y oriente la solidaridad con los cambios avanzados de América Latina. La única arma de los oprimidos en esta lucha por la justicia social para la paz es su unidad y su movilización organizada y masiva.

El gran movimiento por la paz que impulsa el Frente Amplio recibe su reconocimiento del pueblo, aunque el gobierno lo invisibilice. Sin embargo el proceso de unidad necesita motores que dinamicen su marcha. Ante la despolitización que preconiza el régimen proclamamos la necesidad de ganar en consciencia, en independencia de proyecto y en decisión política. Para un vasto contingente de la inconformidad comprometida con la paz la Unión Patriótica y Marcha Patriótica son motores imprescindibles de la unidad. Después de un siglo de exclusión se reclama el legítimo derecho de la oposición democrática y social colombiana a asumir el reto del poder.

Exclusión, invisibilización y exterminio no han acallado un proyecto histórico de cambio democrático. Hoy su renovación es inminente y el camino empieza con las elecciones de octubre. La propuesta es concreta: con la política de Frente Amplio, con el programa de la paz democrática, con unidad para la movilización y el protagonismo social, convocamos al diálogo para integrar listas unitarias, plataformas comunes, coordinación de acuerdos y aval concertado con la personería de la Unión Patriótica. ¡Por la paz con justicia social juntemos todas las rebeldías, unamos todas las manos!


Resposta  Missatge 3 de 3 del tema 
De: Ruben1919 Enviat: 07/05/2015 13:41

La difícil lucha por la paz en Colombia

Santos insiste en que las conversaciones de La Habana abran camino a la paz, pero autoriza al Ejército a desarrollar operaciones ofensivas contra las FARC

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Miguel Urbano Rodrigues

Para los colombianos progresistas, dos acontecimientos llaman la atención al iniciarse el año.

1. Una mesa redonda en la cual los comandantes Jesús Santrich y Victoria Sandino Palmera, del Estado Mayor Central de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, procedieron al balance de dos años de los Diálogos de Paz. El debate ocurrió en La Habana, sede de las conversaciones, pero alcanzó repercusión mundial por ser accesible por internet.

2.Los ataques que en los primeros días de enero el Ejército emprendió contra unidades de las FARC-EP.

Santrich y Palmera consideran que el dialogo por la paz es globalmente positivo. Se avanzó mucho en la discusión de puntos fundamentales de la Agenda. En la cuestión de la tierra, en los temas de los desplazados, del narcotráfico, y en el debate sobre las víctimas da guerra el gobierno hizo concesiones que, aunque insuficientes, motivaron criticas furibundas de Uribe Vélez y sus halcones.

Pero los dirigentes farianos fueron prudentes. La paz no está próxima. El pueblo colombiano la desea ardientemente, pero las fuerzas que pretenden sabotear los diálogos son poderosas. El uribismo cuenta con el apoyo de la oligarquía agraria y tiene una fuerte representación en el Congreso, controla sectores importantes de la administración publica y de la magistratura. Son íntimas las relaciones que Uribe Vélez mantiene con el paramilitarismo, el cual sigue -en complicidad con él y la Policía- practicando en muchos departamentos una política de terror.

Los crímenes de que son víctimas los campesinos y las comunidades indígenas son con frecuencia atribuidos a las FARC.

La posición de los EEUU es contradictoria. El presidente Barack Obama afirma ser favorable a la paz. Pero la ayuda militar de Washington a Colombia solamente es superada por la atribuida a Israel. El Pentágono mantiene en el país ocho bases militares y la intervención de los «asesores» militares norteamericanos en operaciones contra las FARC es inocultable.

EEUU contribuyó decisivamente para la transformación de las Fuerzas Armadas Colombianas en la más poderosa maquina militar de América Latina. Equipado con armas que Washington solamente entrega a Israel, el Ejército (con la Policía) tiene hoy más de 500 mil efectivos.

El cuerpo de oficiales no es, sin embargo, homogéneo. Un porcentaje considerable de la joven oficialidad se muestra receptivo a los llamamientos de la Iglesia en pro del fin del conflicto armado y es consciente de que las iniciativas del Frente Amplio por la Paz y de Colombianos por la Paz -dinamizadas por la ex senadora Piedad Córdoba-, que movilizan a centenares de miles de ciudadanos, expresan el sentimiento profundo del pueblo.

Pero en los altos mandos del Ejército predominan los halcones. Sin embargo no existe ya la antigua unanimidad. Es significativo que en los medios aparecieron artículos que, con el pretexto del episodio del general Alzate -de contornos nublados- recuerdan que la ultraderecha militar ya no es hegemónica.

Los comunicados emitidos por la Delegación de Paz de las FARC en La Habana en los primeros días de enero informan que la cúpula militar y sus aliados políticos buscan una confrontación con la guerrilla que la empuje a una ruptura del cese al fuego unilateral por ella decretado.

No denuncian un caso aislado. Las FARC citan una serie de acciones ofensivas provocativas. Entre otras las siguientes:

– El 31 de diciembre, el Ejército asaltó una columna de guerrilleros en el municipio de Algeciras, Departamento de Huila. Hirieron y capturaron un combatiente fariano.

– En Miramar, una fuerza del Ejército avanzó sobre un campamento del 15 Frente que fue abandonado.

– El 1 de enero el Ejército atacó la Columna Jacobo Arenas. Las FARC respondieron al fuego y mataron seis soldados.

– El día 3 de enero el Ejército atacó al Frente 26 en Ondas de Cafre, con el apoyo de helicópteros, utilizando morteros de 120 mm. Los asaltantes cayeron en una emboscada, sufriendo pérdidas.

– El 4 de enero nuevo ataque, en Salto Gloria, contra unidades del 1er Frente.

En los días siguientes las operaciones ofensivas del Ejército prosiguieron, principalmente en el Cauca y los Llanos Orientales. En todas esas acciones, las FARC actuaron defensivamente.

El Frente Amplio por la Paz ya protestó, pero el presidente Juan Manuel Santos no comentó aún las operaciones ofensivas del Ejército.

Su actitud es ambigua. Insiste en afirmar su deseo de que las conversaciones de La Habana abran camino a la paz, pero simultáneamente autoriza al Ejército a desarrollar ininterrumpidamente operaciones ofensivas contra las FARC.

¿Hasta cuándo las FARC, hostilizadas diariamente, podrán mantener el cese al fuego unilateral?

La Delegación de las FARC en La Habana pregunta, con fundamento, si el presidente de la República, presionado por Uribe, la oligarquía y los generales ultras, pretende, sin osar confesarlo, el fracaso del proceso de paz.

La lucha por la paz, límpida por parte de las FARC, es muy difícil.

Vila Nova de Gaia, 14 de enero de 2015



 
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