Lo humano es ser conscientes y aceptar que por
nuestra fragilidad aunque luchemos por no caer, siempre una que otra vez
tropezamos, fallamos y nos equivocamos..
Lo divino es entender y
experimentar que Dios nos ama tanto que siempre nos va a perdonar y en cada día
nos regala una nueva oportunidad de enmendar, reparar y continuar, esperándonos
con los brazos abiertos para cuando queramos a casa regresar.
Lo humano
es amar con todas las fuerzas y en algún momento de nuestra vida tener que
llorar por tanto amor que quisimos entregar; lo divino es aprender a perdonar y
sanar nuestras heridas a pesar del dolor, permitiéndonos de nuevo experimentar
y sin temor el milagro tan único que es vivir un sentimiento tan profundo como
lo es el amor.
Lo humano es enojarnos cuando las circunstancias no son
como esperamos o cuando nos hacen cosas que violentan nuestro corazón; lo divino
es tener ese equilibrio y capacidad de controlar nuestra rabia y no hacer ni
decir nada que pueda a otros dañar aunque tengamos la razón.
Lo humano
es extrañar a quien se encuentra en la distancia y sentir muchas veces la
ausencia que nos deja el ver como avanza sin su presencia el reloj; lo divino es
concebir más allá de cualquier cosa, que cuando el sentimiento es verdadero
aunque no estés ahí o no nos vemos, siempre están demasiado unidos tu corazón y
mi corazón.
Lo humano es sentir muchas veces cansancio y querer dejar
todo tirado, porque no tenemos fuerzas de dar ni un solo paso. lo divino es
tener tanta fe que aprendamos a abandonarnos en las manos de Aquel que por amor
nos ha creado y cuando nos sentimos más cansados igual avanzamos, porque nos
lleva alzados en sus brazos.
Lo humano es permitirnos reír y llorar,
enojarnos y protestar, porque todo ello hace parte de nuestra humanidad. lo
Divino es muchas veces no saber como explicar que a pesar de las lágrimas
sentimos felicidad y aunque nos enfadamos o protestemos, no se nos escapa del
alma la paz que nos permite conservar siempre la calma hasta el infinito y mas
allá.
Lo humano es soñar, lo divino es saber que podemos hacer nuestros
sueños realidad; lo humano es sentirnos barro que suele endurecerse y que de
otros barros se ha de embarrar; lo divino es hacerse dóciles en las manos del
alfarero y dejarse modelar, permitiendo que de sus grietas se derrame demasiado
amor y todos esos sentimientos que brotan de lo más profundo de nuestro corazón.
Lo humano es extrañarte, lo divino es saber que a mi lado estás; lo
humano es creer que a veces no puedo, lo divino es que nunca lo dejo de
intentar; lo humano es tener a veces miedo, lo divino es que en puedo permitirme
plenamente confiar; lo humano es sentir que me duele la herida, lo divino es que
quiero perdonar para sanar.
Lo humano es cargar por mucho tiempo con piedras
que pesan en mi mochila, lo divino es que confiando en Dios me hago libre para
liberar; lo humano es basar muchas veces mi fe en las circunstancias de la vida,
lo divino es que te las ingenias siempre para hacerme sentir que eres mi Amigazo
y conmigo siempre estás.
Lo humano es vivir y ver muchas veces solo las
apariencias; lo divino es poder hacer vida esa hermosa frase que dice solo se ve
bien con el corazón lo que para los ojos se hace invisible y es
esencial.
Lo humano es permitirnos experimentar nuestra humanidad, lo
divino es dejar que Dios actúe en nosotros cada vez que El desee actuar. lo
humano es vaciarnos de nosotros mismos y de todo lo material; lo divino es
querer llenar nuestros vacíos de todo el Amor que el mismo Dios nos quiere
regalar.
Lo humano y lo divino siempre en nosotros van a estar, porque
somos seres humanos y divinos, que sentimos y si confiamos en Dios, no nos
rendimos.
KARY ROJAS