¿Está usted dispuesto en este día a pedir un milagro para otros? Dios quiere que hagamos lo que dicen los evangelios: "Levantad los ojos y mirad los campos que están blancos para la ciega". ¿Cuantos de nosotros comenzamos a ver gente que necesita de Dios?, quiere decir que hemos empezado a crecer; cuando ya no es sólo pedir para mí; sino que el clamor de mi corazón y las lágrimas de mis ojos son por aquellos que no conocen al Señor, esto es crecer.
Como pueblo cristiano nuestro corazón tiene que proyectarse a esos lugares que no han sido alcanzados con el mensaje de salvación y orar por esa gente. Pero también orar por ese hijo nuestro que no ha conocido al Señor, por la maestra del nieto, por ese vecino que está enfermo. Nuestro corazón tiene que abrirse a aquellos que no conocen al Señor.
Hoy oremos por otra persona que no conoce al Señor y que lo necesita. ¿No se desespera a veces cuando ve las cosas que le rodean, las situaciones imposibles de solucionar? No se desanime, no se desaliente. ¿Qué puedo hacer yo con mis oraciones si me siento tan débil? ¡Tenemos un ejército!.
El pasaje de Hebreos 11: 4 comienza con tres palabras: "POR LA FE", y a continuación hay un nombre, pero en lugar de ese nombre ponga el suyo. "por la fe, María, Cristina, Juan, etc.; lea luego el versículo 34, después de la segunda coma y diga: "Yo saqué fuerzas de debilidad, me hice fuerte en batalla y puse fuga a ejércitos extranjeros".
¿De dónde vamos a sacar fuerza? dice la Palabra de Dios:
"Diga el débil fuerte soy" porque "Todo lo puede en Cristo que le fortalece".