A mi madre...
Benditas entrañas que me dieron vida, manos cariñosas que me dieron pan... ! Como se hizo nada lo que fuera todo!... !Como se hizo angustia lo que fue cantar!...
Mi madre era joven, La casa era vieja... mullidos los lechos, sabroso el yantar... éramos pequeños, teníamos entonces el alma de luna...de flor...de cristal.... Pasaba mi vida soñando en las hadas o escribiendo cartas a Baltasar...
! cuantas veces ...cuantas! con mano traviesa despojé de rosas el mejor rosal; entubie la fuente, deje que volara el canario, lindo como un madrigal... y lloré más tarde por aquel reproche que era al mismo tiempo ternura y piedad.
Oh mi madrecita grácil y morena que tan suavemente me enseño a rezar... que prendía en las noches lamparas azules y en las tardes buenas amasaba el pan... Siempre diligente, siempre compasiva cuidando de todo,dispuesta a ofrendar para su macetas el riego piadoso, para sus canarios el nido nupcial...
Sin casi sentirlo nos tornamos hombres, nublo nuestras frentes, surcos de ansiedad Sollozamos mucho, como se solloza por los que se mueren y los que se van.
Unos se murieron... otros se marcharon... y yo oí a mi madre rezar y rezar... sus cabellos negros se volvieron blancos y vistío de luto su serenidad...
Se enfermó su cuerpo... con un mal sin nombre que ninguno supo conocer quizás y las santas manos se le retorcieron como los sarmientos que envejesen ya...
Cuando aquella noche nos llamó a su vera para bendecirnos y morir en paz, yo, que la adoraba con ternura inmenza, como debil niño le grite: ! Mama...!
Sé que esta en el cielo porque fue su vida toda transpariencia, toda suavidad, y aunque no escuchamos su plegaria ardiente, ruega por nosotros en la inmensidad.
! Benditas entrañas que me dieron vida, manos cariñosas que me dieron pan! !Como se hizo nada lo que fuera todo! !como se hizo angustia lo que fue cantar!
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