La mente de Cristo
1 CORINTIOS 2.12-1
La mejor vida para usted es la que el Creador ha concebido. él ha dado a los creyentes todo lo que necesitan para parecerse más a él, y para que logren todo lo que ha planeado para ellos. Y puesto que nuestra manera de pensar es de vital importancia en este proceso, el Señor nos ha dado la mente de Cristo. Ahora tenemos la capacidad de pensar como él lo hace, y ver las situaciones desde su perspectiva.
Esta capacidad maravillosa de alinear nuestros pensamientos con los de él, es un don que recibimos de Dios en el momento que somos salvos. Pero su práctica es responsabilidad nuestra. Todos venimos a Cristo con una mente que ya ha sido "programada" en un u otro grado. Por ejemplo, un niño que crece escuchando comentarios humillantes, probablemente los incorporará a su concepto de quién es él, y de lo que puede lograr en la vida. Además, este sistema del mundo está tratando constantemente de meternos en su molde, y Satanás trata de inyectar sus mentiras en nuestro pensamiento.
Si queremos experimentar la vida abundante que el Señor quiere que tengamos, los viejos pensamientos que no armonizan con la Palabra de Dios deben ser reemplazados con la verdad. Por eso, tenemos que filtrar los pensamientos de cada día. Si cooperamos con Dios en este proceso permanente, nuestras vidas serán transformadas.
Compare sus pensamientos, actitudes y creencias con las enseñanzas bíblicas. Si no coinciden, rechácelos, y llene su mente con las verdades de las Sagradas Escrituras. Puesto que el Señor nos ha capacitado para pensar de manera correcta, cultivemos la mente de Cristo en nosotros.
Dr. Charles F. Stanley
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto,
todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen
nombre; si hay virtud alguna, si algo de alabanza, en esto pensad
Filipenses 4.8
El carácter y la conducta empiezan en la mente. Nuestros actos se ven afectados
por aquellas cosas que damos cabida en nuestro pensamiento. Pablo recomienda
a sus lectores que se concentren en aquello que traerá consigo una vida digna y la
paz de Dios. Haz que tu mente se ocupe de aquellas cosas que te traen paz a ti
y gloria a Dios.
Somos siervas de Dios que trabajamos por la restauración integral
del Cuerpo de Cristo y especialmente en la restauración de la mujer en todas las áreas