Filipinas. Una misionera desde Cebú: 'Solamente podemos rezar'
Sor Inmaculada, en un mensaje a las OMP: 'La fe da fortaleza a esta gente en estos momentos'
Madrid, (Zenit.org)
La misionera de las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación, Inmaculada Vírseda Olivas, ha escrito a las Obras Misionales Pontificias de España desde Cebú en Filipinas. En su misiva, la religiosa agradece todas las muestras de cercanía con el pueblo filipino y los misioneros que les acompañan. “Gracias por su recuerdo y su oración”, señala.
Por otra parte, reconoce que en su comunidad sienten “mucha pena y mucha impotencia” por las dramáticas consecuencias que el tifón Haiyán ha provocado a su paso por la región central de Filipinas. “No podemos hacer nada, más que rezar”, añade.
“Aquí estamos bien”, prosigue sor Inmaculada. Por este motivo, “le damos gracias a Dios por la vida, por la nuestra, por la de nuestros niños… Como dice aquí la gente que lo ha perdido todo: pero estamos vivos”. La vida, reconoce, “es el gran regalo de Dios cada día, y ya nos hemos acostumbrado y no lo valoramos”. “Sólo nos damos cuenta --lamenta-- cuando vemos tanta muerte a nuestro alrededor”.
“Ahora --denuncia-- los pobres son noticia por la gran catástrofe que estamos viviendo”. Pero, en el día a día, “los pobres no son noticia”. “Junto a estos queremos permanecer y vivir en el nombre de Jesús”, subraya.
Y es que, “la mayor riqueza” que pueden dar los misioneros a las personas que viven en la más absoluta miseria es “la fe en Jesús”. Y concluye: “Esa es la fe que da fortaleza a esta gente en estos momentos”.
La ONGD InteRed se activa para ayudar a las poblaciones devastadas por el tifón Haiyan
Madrid, (Zenit.org)
Más de 4 millones de personas en 36 provincias de Filipinas afectadas por el tifón Haiyan y más de cuatrocientos mil desplazados. Ante esta dramática situación, la ONGD InteRed, gestionada por la Institución Teresiana, solicita colaboración y apoyo solidario a las cuentas abiertas de Emergencia Filipinas.
InteRed, ONG de Desarrollo, promovida por la Institución Teresiana (IT), con delegación en Filipinas y numerosos proyectos de cooperación internacional en las regiones de Caraga y Bicol, ha abierto dos cuentas ante la situación de emergencia humanitaria por el enorme impacto del tifón Haiyan.
El desastre (expandido a través de 600 kilómetros de las islas en el centro de Filipinas) que ha provocado la pérdida de miles de vidas humanas, más de cuatro millones y medio de personas afectadas, de las que más de cuatrocientas mil se encuentran desplazadas, ha afectado en mayor medida a las comunidades y familias más pobres que viven en condiciones muy precarias.
La portavoz de InteRed, responsable de proyectos de cooperación en Filipinas, Aitziber Barrueta, explica que “el impacto de las inundaciones y fuertes vientos ha sido en comunidades rurales empobrecidas, dedicadas a la agricultura y pesca como medio desubsistencia, cuyas casas de madera son poco seguras para resistir crecidas de agua y fuertes vientos”.
InteRed que trabaja en Filipinas desde 1994, ha desarrollado durante más de cinco años un convenio con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), uno de cuyos componentes es la prevención de desastres naturales. Con este Convenio, se han creado comités responsables de la alerta temprana para gestionar evacuaciones y responder a las emergencias, que ha demostrado su eficacia para poner a salvo a comunidades con las que trabajamos.
El trabajo en las zonas más afectadas se canalizará a través de la organizaciónfilipina PhilDHRRA (Development of Human Resources in Rural Areas) que tiene presencia en las regiones de Tacloban (al norte de Leyte una de las zonas más devastadas) y Capiz. Posteriormente se identificarán nuevas organizaciones, a través de las cuales, poder hacer efectiva la ayuda. Es esta cuestión muy complicada por el colapso de los medios de transporte y las comunicaciones.
PhilDHRRA es una red nacional de ONG constituida en Filipinas en 1983 que tiene como prioridad el desarrollo rural de comunidades pobres e indígenas en la región de Caraga.