HAZ DE TU VIDA UN PARAÍSO.
El pesimista dice llorando:
" Soy un desgraciado, pues no me queda sino medio vaso de vino"
; mientras el optimista exclama:
"¡ Soy un afortunado!
¡ Todavía puedo disfrutar de meció vaso de vino!.
Si decides hacer de tu existencia un desierto desolado, permanecerás descorazonado y abatido.
Más, si determinas hacer de tu vida un paraíso, no te quejarás de que los rosales tengan espinas, sino que te admirarás de que una planta con espinas exhiba rosas radiantes de belleza.
" Lo que le da belleza al desierto es saber que existe un oasis y que caminamos en dirección a el.