Santificar el domingo.
Estamos ya terminando el sábado, y desde hoy a la tarde ya podemos comenzar a cumplir con el tercer mandamiento que es Santificar las Fiestas, es decir, asistiendo a la Santa Misa hoy por la tarde o mañana domingo, y haciendo obras de misericordia corporales o espirituales, como ir a visitar algún enfermo de la familia o amigo, acompañar a quien está solo, y tantas buenas obras que nos sugiere el amor a Dios y a los hermanos.
Está bien que aprovechemos el domingo para estar con nuestra familia, e incluso para esparcimiento. Pero no nos olvidemos de santificarlo con la asistencia puntual al Santo Sacrificio de la Misa, la lectura espiritual, la oración, y en fin, dedicarnos principalmente a nuestra alma, pues durante la semana, con el trajín cotidiano, muchas veces hemos dejado nuestra alma para el último lugar. Entonces aprovechemos este día de descanso que manda el Señor, para darle al alma las atenciones que merece.