LA IGLESIA ES SANTA Y PECADORA
La Iglesia es Santa y pecadora.
Santa, basada y anclada en la acción salvadora y redentora del Dios, Uno y Trino, el Dios Amor, el Sólo Santo. Santidad respaldada y alentada por el Espíritu Santo DESDE el principio HASTA el final de los tiempos.
Pecadora, fruto de las acciones y las faltas de cada uno de sus miembros, también de los nuestros.
Efectivamente, “la Iglesia es santa y pecadora.
Realmente la Iglesia como grupo humano tiene una larga historia llena de virtudes y almas grandes pero también tiene páginas tristes y oscuras, escandalosas y atroces.
Toda la Historia de la Iglesia debe ser debe ser leída desde la llamada a la conversión que nos lanza el evangelio a todos.
Pero tampoco es de recibo que la Iglesia reniegue de su pasado sin más. Todo el patrimonio de la Iglesia es el fruto de su historia y no PUEDE rechazarlo.
Siente que la Iglesia no se tambalea por los fallos, sino por la falta de fe, y que Dios nos llama a construir una Iglesia más fraterna, solidaria y evangélica.
(Francisco Baena Calvo)