LA HUMILDAD

No te averguences de ser humilde.
La humildad es el conocimiento perfecto de lo que somos
y podemos, sin ilucionarnos con cualidades que no tenemos.
Humildad no es postura del cuerpo ni tono de voz: es una actitud
del espíritu, que sabe lo que es y lo que puede, y que no requiere
que los demás la vean: vale por sí misma.
¡Por lo tanto, sé humilde!

Ketty
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