APRENDE A VALORAR
Enséñate a valorar los minutos si quieres valorar las horas; aprecia el valor de las horas si quieres apreciar el valor de los días, los meses y los años.
Lo esencial reside en el instante y la vida llega y se va en el ahora. La vida huye en el sol que se oculta y en las personas con las que te cruzas. Por eso los maestros budistas recomiendan a sus discípulos asistir a muchas cremaciones y meditar a fondo en la fugacidad de la existencia.
Muchos santos cristianos, sin dejar de amar la vida, tenían una calavera en su habitación como recuerdo permanente del fin. Hoy, esto puede sonar extraño o medieval en una sociedad que no quiere saber nada de la muerte y, por eso, sabe poco de la vida.
Lo cierto es que hay mucha sabiduría en la conciencia de la muerte y que amamos más la vida sabiendo que estamos de paso... |