TODA LA VERDAD SOBRE LEVÍTICO 15
Por Tito Martínez
Lev
15:1 Habló IEVE a Moisés y a Aarón, diciendo:
Lev
15:2 Hablad a los hijos de Israel y decidles: Cualquier
varón, cuando tuviere flujo de semen, será inmundo.
Lev
15:3 Y esta será su inmundicia en su flujo: sea que
su cuerpo destiló a causa de su flujo, o que deje de destilar a causa de
su flujo, él será inmundo.
Lev
15:4 Toda cama en que se acostare el que tuviere flujo, será inmunda;
y toda cosa sobre que se sentare, inmunda será.
Lev
15:5 Y cualquiera que tocare su cama lavará sus vestidos; se
lavará también a sí mismo con agua, y será inmundo hasta la noche.
Lev
15:6 Y el que se sentare sobre aquello en que se hubiere sentado el que
tiene flujo, lavará sus vestidos, se lavará también a sí mismo con
agua, y será inmundo hasta la noche.
Lev
15:7 Asimismo el que tocare el cuerpo del que tiene flujo, lavará
sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y será inmundo
hasta la noche.
Lev
15:8 Y si el que tiene flujo escupiere sobre el limpio, éste lavará
sus vestidos, y después de haberse lavado con agua, será inmundo
hasta la noche.
Lev
15:9 Y toda montura sobre que cabalgare el que tuviere flujo será inmunda.
Lev
15:10 Cualquiera que tocare cualquiera cosa que haya estado debajo de
él, será inmundo hasta la noche; y el que la
llevare, lavará sus vestidos, y después de lavarse con agua,
será inmundo hasta la noche.
Lev
15:11 Y todo aquel a quien tocare el que tiene flujo, y no lavare
con agua sus manos, lavará sus vestidos, y a sí mismo se lavará con
agua, y será inmundo hasta la noche.
Lev
15:12 La vasija de barro que tocare el que tiene flujo será
quebrada, y toda vasija de madera será lavada con agua.
Lev
15:13 Cuando se hubiere limpiado de su flujo el que tiene
flujo, contará siete días desde su purificación, y lavará sus
vestidos, y lavará su cuerpo en aguas corrientes, y será limpio.
Lev
15:14 Y el octavo día tomará dos tórtolas o dos palominos, y vendrá
delante de IEVE a la puerta del tabernáculo de reunión, y los dará al
sacerdote;
Lev
15:15 y el sacerdote hará del uno ofrenda por el pecado, y del otro
holocausto; y el sacerdote le purificará de su flujo delante de
IEVE.
Lev
15:16 Cuando el hombre tuviere emisión de semen, lavará en
agua todo su cuerpo, y será inmundo hasta la noche.
Lev
15:17 Y toda vestidura, o toda piel sobre la cual cayere la emisión
del semen, se lavará con agua, y será inmunda hasta
la noche.
Como puede
ver, ese pasaje no condena por ninguna parte la masturbación, lo único que dice
es que, dentro de Israel, aquellos que tenían flujo o escape de esperma serían INMUNDOS,
es decir, estarían impuros o sucios hasta la noche, y debían lavarse con agua
todo su cuerpo. ¡¡En ninguna parte Dios condena la masturbación en ese
pasaje!!, simplemente era una ley HIGIENICA dentro de la nación de Israel.
Esa impureza de los varones israelitas que tenían flujo de esperma no significa
de ninguna manera que ellos estuvieran pecando por hacerse bartolas, por la
sencilla razón de que si seguimos leyendo Levítico 15 veremos que se habla
también de la MENSTRUACIÓN
de las mujeres israelitas, ¡¡y se dice bien claro que eso también era un
impureza o inmundicia!!:
Lev
15:19 Cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo
fuere en su cuerpo, siete días estará apartada; y cualquiera que la
tocare será inmundo hasta la noche.
Lev
15:20 Todo aquello sobre que ella se acostare mientras estuviere
separada, será inmundo; también todo aquello sobre
que se sentare será inmundo.
Nadie en su
sano juicio diría que la menstruación femenina es un pecado, de igual manera el
flujo de esperma en los varones tampoco es pecado, o dicho en otras palabras,
¡hacerse bartolas no es pecado!, Dios jamás lo condena en la Biblia, simplemente dice
que estará sucio o inmundo hasta que se lave todo el cuerpo con agua.
He encontrado en internet una exégesis absolutamente correcta
de Levítico 15, ponga mucha atención:
http://iglesia-del-este.com/estudios_levitico/21_levitico-15_contaminacion.pdf
5. Entonces, el capítulo nos muestra un
paralelo entre el hombre y la mujer.
a) Un
flujo anormal (de largo plazo; una enfermedad) requiere un trato específico que
incluye un sacrificio de sangre (una ofrenda por el pecado y un
holocausto).
b) La menstruación en la mujer es igual a la
emisión del hombre: Es normal y no requiere ningún sacrificio, sólo que uno se
lave con agua.
B. (v1-18) El hombre
1. (v1-15) El
flujo anormal requiere un sacrificio
a) (v1-2) Este flujo es algo anormal en el
sentido que dura mucho tiempo; es persistente.
b) (v3) Parece
ser como la gonorrea que puede resultar en un flujo persistente que “destila”
(que gotea) o que “deja de destilar” (que se bloquea y queda adentro).
c) Fíjese en qué tan contagiosa es esta
condición.
(1) (v4-5) Si se acuesta en una cama, la cama
queda inmunda. Pero luego dice que si alguien toca la cama inmunda, esa persona
queda inmunda también y tendrá que lavarse con agua.
• En este sentido el flujo de semen anormal es más
contagioso que aun la lepra.
(2) Vemos la misma ley para una silla (v6), el
contacto físico (v7-8), una montura (v9-11) y aun vasijas para cocinar (v12).
d) Un hombre que padecía de este tipo de flujo
podía vivir en su casa (no tenía que separarse del pueblo, fuera del
campamento). Pero, todo lo que tocaba quedaba inmundo.
e) (v13-15) Cuando se sana de su enfermedad,
tiene que esperar siete días, lavarse con agua corriente y, en el octavo día,
ofrecer dos sacrificios de sangre para su “purificación”.
2. (v16-18) Las
emisiones normales no requieren ningún sacrificio
a) La emisión de semen en la relación conyugal
(v18), o en otras ocasiones (v16-17), causa la inmundicia también.
b) Pero esta vez no se considera tan “contagioso”;
más bien se ve como algo normal y Dios da provisión para la limpieza.
(1) El hombre no tiene que ir fuera del
campamento, tampoco tiene que ofrecer un sacrificio.
(2) Puede quedarse en la casa, entre el
pueblo, y lavarse con agua. Se considera “inmundo” hasta la noche, entonces no
puede participar en ningún rito, etc. Pero, no más.
c) La
emisión de semen (tanto en la relación conyugal como en otras ocasiones) es
algo normal; el flujo persistente es algo anormal (por esto
requiere un sacrificio de sangre).
Como podemos ver, el texto es bien claro,
Levítico 15 está hablando de dos cosas relacionadas con el esperma: el flujo de semen anormal, que era
una especie de gonorrea, y que era muy
contagioso, y ese tipo de flujo anormal requería un sacrificio de
sangre realizado por el sacerdote, y luego el pasaje habla de las emisiones NORMALES de esperma, las cuales NO REQUERÍAN NINGÚN SACRIFICIO
DE ANIMALES, Y POR TANTO, NO ERA ALGO PECAMINOSO, Entre esas emisiones normales de
esperma estaban las que se realizan en el acto sexual, y también en las
bartolas, este tipo de emisiones de esperma no eran pecaminosas, y por eso es
que no hacia falta sacrificar animales. Estas emisiones normales de esperma
obviamente ensuciaban al varón hasta la noche, y por eso se tenía que lavar con
agua.
Por lo tanto, Levítico 15 hace
una clara diferencia entre el flujo de esperma persistente, es decir, una
gonorrea, la cual era muy contagiosa, y la emisión de esperma normal, la cual
no era contagiosa, no hacia falta sacrificio, y simplemente el varón se
tenía que lavar con agua.

Por Tito Martínez
Ampliado el 28 de junio de 2012
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ÍNDICE
LA MASTURBACIÓN
EL DIEZMO
LAS LENGUAS
EL RAPTO
(El tormento de los malditos judaizantes y demás apóstatas de la fe)