El futuro es nada más que los frutos que cosechas de tu presente. Meditar sobre el futuro no es preocuparse. Es enfocarse en hacer un mejor presente. En tener satisfacción a cada momento y también dar a los demás el placer de estar contigo. Es servir, pues el servicio es la siembra de semillas que un día estarán floreciendo
Yo no creo que sea bueno pensar demasiado en el futuro. Más bien creo que concentrándonos en vivir intensamente el diario vivir, haciendo lo correcto y pensando en servir a los demás, es garantía suficiente para caminar el sendero de la vida... que eventualmente será el futuro de hoy, pero seguirá siendo el PRESENTE, una vez que llueguémos alli.