Que me abrace el universo cuando me siento triste. Que me acaricie la atmósfera y seque mis pétalos cuando caen rodando, estirándose suaves como el jazmín.
Que me mires desde lejos y no comprendas mi vacío. Que atravieses mis pupilas gastadas de tanta luz y que llegues a mi ombligo por adentro.
Que el pájaro callado siga bailando con su lenta actitud. Que me contagie del tiempo de los insectos. Que se me pegue la verde quietud de la rana.
Que de tanto mirarme comprendas mi vacío y lo llenes con tu mirada hasta el ombligo por un instante infinito.