CONTRADEPENDENCIA
Como en toda ley de dualidad aquí existen también las personas que se encuentran en un estado de contradependencia.
Estas personas temen a la intimidad ya que son conscientes de la debilidad de sus fronteras, y no se encargan
de gestionarlas, sino que sienten el miedo a perderse en su pareja si
se dejan enamorar, consideran que van a sufrir de nuevo, y se alejan del
amor y de la gente para que no le hagan daño.
Afirmarán que no necesitan a nadie, que no necesitan amor, encerrándose en una soledad de aislamiento rechazando
el miedo y el dolor, que sin darse cuenta este alejamiento es el mismo
que le da fuerza a su propio miedo y a su propio dolor, con la
consecuente anticipación ilusoria de los acontecimientos que le vibran
la posibilidad de compartir. Cuando alguien intenta acercase lo
suficiente como para poder expresarse desde su ser y reflejar una
complicidad íntima, lo que hacen es aislarse y volverse herméticos, sin comunicación plena y auténtica, se limitan a establecer relaciones superficiales y se bloquean en su propio crecimiento.
Las heridas del pasado, las creencias transmitidas de generación en generación han de atreverse a ser observadas en profundidad y con ello ser iluminadas,
ya que de no ser así es posible que estas se repitan una y otra vez
en nuestro comportamiento y sin freno en el de nuestros descendientes.
Probablemente estas
personas escucharon en muchas ocasiones la frase “eso no se hace” y les
hicieron sentir vergüenza. En ocasiones y debido a una educación
nada tolerante en la que se muestra una visión distorsionada de la
realidad, les harán sentir culpables porque todo lo que desean es
diferente de lo que hacen, y viven en un mundo con enorme carga de
estrés, con enorme gasto de energía derrochada en esconder sus verdaderos sentimientos y su yo auténtico. Se encuentran realmente cansados.
Normalmente a estas
personas les cuesta reconocer sus errores, les cuesta pedir ayuda,
suelen tener dificultad a la hora de expresar ciertos tipos de
sentimientos (dolor, amor, rabia, miedo…)
No obstante hemos de exponer el lado positivo de las personas con problemas de co-dependencia y contradependencia,
ya que en ellas se encuentra un ser noble, amable y altruista. Son a
menudo personas dulces, pero donde están siendo negados a si mismos y
escondidos tras una energía que no pueden canalizar y se vuelve en su
contra.
Si
estas personas encuentran su equilibrio nos encontraremos con seres
dignos de confianza, saben escuchar más allá de las palabras, son
atentas y saben CREAR a través del AMOR espacios de conexión superior a lo habitual.
Guadalupe Corrales
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