Hipocresía

La hipocresía (o el estado de ser hipócrita) 'es' el acto de preconizar cualidades, ideas o sentimientos contrarios a los que en realidad se tienen. Por ejemplo, un adulto que fuma y comanda a sus hijos que no deben de fumar es un indicio de hipocresía. La hipocresía suele ser una acusación.
Para el lingüista y analista social Noam Chomsky , la hipocresía, definida como la negativa a "...aplicar en nosotros mismos los mismos valores que aplicamos en otros", es uno de los males centrales de nuestra sociedad, que promueve injusticias como la guerra y las desigualdades sociales en un marco de autoengaño, que incluye la noción de que la hipocresía por sí misma es una parte necesaria o benéfica del comportamiento humano y la sociedad.
En muchos idiomas, incluido el francés, un hipócrita es alguien que esconde sus intenciones y verdadera personalidad.
Con el advenimiento de la sociedad de la información, la hipocresía ha venido a ser un conjunto de reglas para moverse en el mundo. Aquí se debe destacar la naturaleza del conjunto de reglas, que oscilan entre lo permitido y lo prohibido, así como la capacidad de moverse en el mundo, reconociendo los contenidos simbólicos del mismo.
La hipocresía consta de dos operaciones, a través de las cuales se manifiesta en los modos simple y combinado: la simulación y el disimulo. La simulación consiste en mostrar lo que se desea, en tanto que el disimulo oculta lo que no se quiere mostrar.
Alguien que cree que tiene derecho a tener un amante pero que su cónyuge no tiene tal derecho, tiene doble moral . Sin embargo, alguien que condena todo lo relativo al adulterio pero lo comete, es hipócrita y falto de autoestima.
En psicología , el comportamiento hipócrita se relaciona al error fundamental de atribución : los individuos tienden a explicar sus accionares por su ambiente, pero atribuyen las acciones de otros con "características innatas", lo que conlleva a un juicio sobre los otros mientras se justifican las propias acciones.
Muchas personas fallan en reconocer que tienen desperfectos que condenan en el resto. Según la psicología Freudiana a este comportamiento se le conoce como proyección psicológica . Este es más un autoengaño a que un engaño deliberado al resto de las personas. En otras palabras, la "hipocresía psicológica" es a menudo interpretada por psicólogos como un mecanismo inconsciente de defensa, y no un acto de engaño consciente, tal y como es la connotación clásica de la hipocresía. La gente entiende vicios con los cuales se enfrentan o se enfrentaron en un pasado. Los esfuerzos para que el resto supere estos vicios puede ser sincero. También puede haber un elemento de la hipocresía si los actores no se admiten a sí mismos o a otros que han tenido o tienen estos vicios.
La hipocresía ha sido descrita, junto con la falta de honestidad , como una característica que atrae particular oprobio en la edad moderna. Muchos sistemas de creencias condenan los comportamientos relacionados a la hipocresía.
En algunas traducciones del Libro de Job , la palabra hebrea chaneph es traducida como "hipócrita", aunque en general significa "sin dios" o "profano". En la Biblia cristiana, Jesús condena a los escribas y fariseos como hipócritas. En el texto budista Dhammapada , Gautama Buddha condena a un hombre que tomó la apariencia de un asccético . En la religión Islam, el Qur'an critica a los munafiq - aquellos que manifiestan ser creyentes y pacificadores pero que no lo son.
Wikipedia
Mateo, cap. 23
v.23 ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esencial de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello.
24 ¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello!
25 ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato, mientras que por dentro están llenos de codicia y desenfreno!
26 ¡Fariseo ciego! Limpia primero la copa por dentro, y así también quedará limpia por fuera.
27 ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que parecen sepulcros blanqueados: hermosos por fuera, pero por dentro llenos de huesos de muertos y de podredumbre!
