Os cuento.
Como ya os dije pertenezco a una ONG, de la cual soy vocal. Una de las labores
que tengo es colaborar en un centro de día de discapacitados psíquicos adultos.
Los lunes he comenzado a acompañar a una chica con el sindrome de Down, tiene
54 años, pero parece una chikilla. Es majísima, y muy emprendedora. Le llevo de
4 a 5, a clase de baile. Y a continuación, de 5 a 6, a clase de costura, y luego a su
casa.
Hoy en la clase de baile, tocaba sevillanas (o parecido pero yo a todo lo llamo
sevillanas). Da gloria verlas bailar, incluido Cristina, que lo hace muy bien.
Y me dice la profe, mientras yo las miraba, "anda anímate", a mi me daba vergüenza
pues soy muy torpe para las danzas. Me he puesto la última para que no me vieran
las demás ... y bueno ... en una vuelta que había que dar ... no se que he hecho, que
me ha dado un tirón la espalda ... que estoy por irme a la cama con la manta
elécctrica. Se ve que lo mio no es el baile.
Otro día os cuento mas cosas de este apoyo que doy en este centro y que me es
muy gratificante.
Un abrazo, BELEN