
La noche se viste de negro peregrinan misterios..., se aletarga el invierno en un sólo verso.
Por el sendero recto con intensidad sin tiempo, se disuelven la sombras con el campo abierto.
Vuelan hasta perderse... las raudas gaviotas por el horizonte azul en un sólo gesto.
Estalla la tormenta, se confunde a lo lejos, hay fuego y dolor con un sueño nuevo.
No hay trinos. Los pájaros duermen, agotamos los futuros en un sólo intento.
Cada vez más cerca las horas hablan... al hallar el principio de este claro silencio.


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