El sol de tu mirada
Ninfa Duarte
No me ocultes el sol de tu mirada,
no te lleves el valor que aún me resta,
ni apagues la esperanza
que sumisa en ella espera…
porque
encendidas viven en tus pupilas
las caricias que un día fueron mías,
desde los rayos prematuros
de un sol de primavera…
No me ocultes tus pupilas, amor mío
que radiantes me dijeron:
nuestro amor es bello,
seremos felices!
nuestros caminos
se encontrarán
si espero mañana…
Esas manos tuyas
tienen alma de farolas
donde se reflejan
el brillo del sol de tu mirada
y se expanden en el viento
donde
encuentran un hálito de vida.
El sol se desvanece
y el amor está allí
esperando desde ayer;
desde el día en que
amanecí en tus latires,
y creímos bello
porque el sol es bello,
y el amor estalla
cuando el sol calienta…
Por eso vida mía,
no me ocultes el sol de tu mirada.