PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN
Pensamiento bíblico:
Dijo Jesús a los judíos: -Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí no pasará nunca sed (Jn 6,35).
Orar con la Iglesia:
Bendigamos a Cristo, el Señor, por quien podemos acercarnos al Padre con un mismo Espíritu, y supliquémosle, diciendo:
-Envía tu Espíritu, huésped deseado de las almas, y haz que nunca lo pongamos triste.
-Tú que resucitaste de entre los muertos y estás sentado a la derecha de Dios, intercede siempre en nuestro favor ante el Padre.
-Haz que el Espíritu nos mantenga unidos a ti, para que ni la aflicción, ni la persecución, ni los peligros nos aparten nunca de tu amor.
-Enséñanos a acogernos mutuamente, como tú nos acogiste para gloria de Dios.
Oración: Que tu Espíritu, Señor, nos penetre con su fuerza, para que nuestro pensar te sea grato y nuestro obrar concuerde con tu voluntad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.