Un día como el
de hoy, pero del año 2000, bajo una lluvia torrencial que impedía realizar el acto inaugural en plena calle, abrió sus puertas la “Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo”. Este proyecto educativo, académico y claramente político, nacía enlazado con la tradición de los derechos humanos, de la memoria, de la búsqueda de justicia, y con los movimientos libertarios y populares de Latinoamérica. Aquel 6 de Abril, el gentío se arremolinó en las escaleras, los pasillos y las aulas de la primera sede de la Universidad, una vivienda refaccionada para la ocasión, lindante a la Casa de las Madres. El acto se desarrolló en la flamante Aula Magna. “Hemos hecho nacer otro hijo”, reflexionaba Hebe de Bonafini, quien durante su discurso inaugural, le comentará a los presentes : “Esta Universidad será la cosa más hermosa, el sueño más grande. Es el camino increíble para la revolución que soñaron nuestros hijos. A ellos les costó la vida, pero no les quitó los sueños, no nos quitó las esperanzas y no nos quitó a nosotras la posibilidad de ser sus orgullosas madres”. A su turno, el escritor Osvaldo Bayer, tomó la palabra : “No venimos aquí a aprender como se gana dinero, sino qué solución podemos encontrar para una nueva sociedad, para la vida digna de los humanos y la naturaleza que nos rodea. Es decir, lo que querían los Hijos de estas Madres. Los Hijos con mayúsculas, que crearon a estas Madres mayúsculas, invictas".