|
Una de las formas de conocer tus vidas pasadas es mirar lo que hay a tu alrededor. Nuestro hogar, por ejemplo, refleja muchas cosas de nosotros que con frecuencia no percibimos. En nuestro hogar inconscientemente nos rodeamos de aquellas cosas con las que nos sentimos cómodos. Y no sólo nuestro hogar, también nuestros objetos personales, cómo la ropa y las joyas, revelan muchas cosas sobre nuestras vidas pasadas. El estilo de casa que nos gusta, el mobiliario y los accesorios que compramos, (o que nos gustaría comprar) e incluso los dibujos y diseños que nos agradan pueden darnos pistas en relación con las influencias provenientes de vidas pasadas. Descubrir si os llama la atención un estilo arquitectónico determinado, objetos de decoración relacionados con una época o país, el tipo de cuadros que os gustaría comprar si pudiérais hacerlo. Lo mejor es imaginar cuál sería vuestro hogar perfecto si contarais con todo el dinero del mundo para gastar. Y luego preguntaros… ¿por qué? Buscar en Internet a que época y estilo pertenecen vuestras tendencias favoritas.
Elegir los países que más os atraigan por el motivo que sea, lo cuál de por sí ya es una excelente pista. Y otros que no conozcáis de nada. Analizar vuestra forma de reaccionar ante cada país determinado. Hacer una lista y escribir ordenadamente tantas impresiones cómo os vengan a la mente en relación con cada país. Se trata de anotar todo lo que se os ocurra al pensar en una parte del mundo. Enseguida descubriréis, que de algunos países podéis anotar muchas más cosas que de otros.
A unas personas les encantan los perros, otras los temen, o los odian. A cierta gente le da pánico las alturas, a otros les apasiona volar, algunas personas carecen de empatía, otras se emocionan con cualquier cosa y se identifican con cualquier tipo de sufrimiento ajeno. Existe cierta causa detrás de esas diferencias. Algo relacionado con las experiencias pasadas de la persona, que hace que reaccione de una forma y no de otra.
no se puede negar la incuestionable influencia de la genética y del medio ambiente.
la herencia biológica cómo el medio ambiente interactúan con el karma, y son factores por los que nos sentimos atraídos con el fin de enfrentarnos a los resultados de las elecciones que hemos realizado en el pasado. Dicho de otro modo, si la esencia de nuestro ser, aquello que llamamos alma, no es físico, si existía antes de que naciéramos en nuestro cuerpo carnal actual, y seguirá existiendo tras nuestra muerte, podemos deducir que cada vez que elegimos, vamos dando forma a nuestra alma y construímos nuestra identidad individual y esa esencia permanece y experimenta no una, sino infinidad de vidas, encarnada en cuerpos diferentes, alcanzando en cada vida un mayor grado de evolución. Cuando nuestra esencia no física se ve atraída hacia una forma física, arrastra hacia sí la herencia biológica y el medio ambiente que mejor encajan con su identidad interna.
Resumen de AUTORA: Eva Villa |
|