El control
Cuando se controla todo lo que se tiene en frente y se pretende dominar por medio del control, eso no permite fluir y al tener control sobre todo en el interior a través de los pensamientos que uno a uno van controlando la mente sin fluir, sino que dominando por completo al humano, olvidando este su propia libertad y la Fuente divina de el amor...
Entonces todo se tiene bajo control, sin perder ni por un minuto el dominio de los demás y de el interior, no se es como el agua que fluye cristalina, no se es como las olas del mar que emergen y fluyen a través de su ir y venir, se llena de diques el río interior y al mar de tu alma, lo secas y desvanece, para no fluir...
Escucha el agua... aprende de ella a ser como es el agua... ya sea una gota o un lago o un mar o el agua que sale por tu ducha … cuando te bañas.... aprende de ella, danza su danza, se el agua que hay en tu interior, se una marea llena de olas, se un río saltando de roca en roca mezclándote con los nenúfares, aprende a evaporar el agua de tus pensamientos, elevalos al cielo para transformarlos en nubes y bañarte en la lluvia que te sana, el agua que es la mayor parte de tu cuerpo te enseña…
Al conectar con tu interior, riega tu interior con el mar de el amor incondicional que eres tu mismo, descúbrete así... como descubres el agua... aprendes a ser un remanso... un lago espejo que se refleja a si mismo y se contempla maravillosamente emergiendo doblemente bello... dejate llevar... suéltate... relajate y fluye en el agua... todo aquel que controla, termina controlado por sus propios controles ….y rigidez... fluye en tu propia agua de luz cristalina y así aprenderás a que el control se desvanece y se disuelve y desaparee, y emerge la fluidez de el amor que te bañara en su agua interior...