El adios
Subiendo el Suspiro el Moro,
Volviendo la vista atrás,
Llora Boaddil rey de Granada,
Ya no la vería más.
Contempla desde lo lejos,
Sus palacios de la Alhambra,
Donde un tiempo fue señor,
Paseando sus almenadas.
Dos fuentes fueron sus ojos,
Su corazón le asfixiaba,
Su alma vacía quedaba,
Había quedado en Granada.
Ay de mi Alhambra querida,
Ay mi querida Granada,
Que malos vientos traidores,
Castigaron tus murallas.
Ay mi paseo del Darro,
Ay mi Cuesta de Alhacaba,
Cuantas veces mi corcel,
Troto por tu empedradas,
Quien volviera atrás el tiempo,
Quien tuviera otra esperanza,
Y corregir los errores,
Que perdieron mi Granada.
Su corcel anda que anda,
Y traspone la lomada,
Ay por mi dios Ala el magnánimo,
Jamás te veré Granada