Usted disculpe señora
no la quise interrumpir,
soy tan solo un viento triste
que la quiso a usted rozar,
para hacerla recordar,
y que detenga su tiempo
para que me pueda
usted imaginar,
pero si quiere
no me haga caso,
no soy importante
como la luz del sol,
o como el agua
que usted ha de beber,
no confunda sus sentidos
yo pasare otro día inadvertido,
siga usted escribiendo
esos sueños de desespero
que no calman a su alma,
y sepa que cuanto la quiero,
ya es tarde para lamentos,
yo partiré sin tormentos,
y el día que usted quiera
yo vuelvo,
usted no me conoce
yo la he venido observando
y se como va tejiendo sus sueños,
entre corazones
van pasando sus ilusiones,
usted ha levantado
ya un castillo completo,
con jardines y grandes salones
con su lecho lleno de algodones,
ya me marcho señora,
el tiempo pasa y llora,
por eso yo cargo brisa en mis brazos,
porque soy solo viento
que a usted le toca y no me ve,
yo también tengo corazón
llevo siempre un sueño y una razón
déjeme ser solo lo que soy,
es duro pero así soy,
viento de día y viento de noche,
de repente usted me siente
y tiembla cuando soy frío,
y traspira cuando soy caliente,
aun no he terminado
y como todo viento
me despido con un silbido
me esfumo señora
quizás usted no me añora,
pero es la hora de mi partida,
yo la invito a volar
en los sueños que tejen
todos los enamorados,
partiré para arribar
en otros cielos, hasta mañana.
El Caminante...