Portugal está de enhorabuena. El Fado, un género musical nacido en los barrios humildes de Lisboa, ha sido inscrito en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
Un poco de historia
El término "fado" proviene del latín (fadum), que significa destino, y aunque sus orígenes no se conocen con exactitud, los primeros registros se remontan al siglo XIX.
Es posible que las modinhas, una variedad de canciones de salón brasileñas fueran las precursoras del fado. Gracias a la cantante Amalia Rodrigues (1920-1999), considerada como la mejor exponente de este género musical, el fado se popularizó a nivel mundial durante el siglo XX.
Habitualmente lo canta un solista acompañado por una guitarra portuguesa y una guitarra acústica, y en sus letras se expresan los malos momentos de la vida: la melancolía, la nostalgia o las pequeñas historias del diario vivir de los barrios humildes son los temas más repetidos en sus canciones. Fuente: muyinteresante