Por NÚRIA LLAVINA RUBIO
9 de julio de 2012
- Imagen: Beautiful Insanity Photography –
Más de dos millones de personas sufren cálculos renales en
España, principal dolencia por la que se acude a la consulta del urólogo. Se
estima que en los próximos 20 años la prevalencia de la nefrolitiasis se
duplicará, sobre todo, en la población joven. El cambio de hábitos alimentarias,
el sedentarismo, la reducción de la ingesta de líquidos e, incluso, el cambio
climático son las principales causas que provocan su desarrollo. A continuación
se detallan cuáles son las prácticas que se pueden modificar para disminuir el
riesgo de desarrollar las dolorosas piedras en el riñón.
En España, cada año se diagnostican más de 325.000 nuevos casos
de cálculos renales, según la Asociación Española de Urología. Y de todos ellos,
cada vez más un mayor número corresponden a personas con una edad cercana a los
30 años. A juicio de los especialistas, detrás de este incremento está el cambio
de la dieta mediterránea por costumbres insanas, como la ingesta de comida
rápida, la obesidad, la hipertensión arterial y las dislipemias (alteración del
número de lípidos en la sangre).
También el cambio climático, según esta sociedad científica,
podría ser un factor responsable de peso en el desarrollo de las denominadas
piedras en el riñón. Esto se explicaría por el aumento de la sudoración a
consecuencia del calor, lo que provoca una disminución en la cantidad de orina y
el peligro de que las sales que esta contiene se acumulen en el riñón. En
algunos estudios ya se había vinculado con anterioridad la relación del ambiente
caluroso con el desarrollo de nefrolitiasis (cálculo renal).
Todos estos datos son paralelos a los de un informe reciente
publicado en 'Journal of Urology' y llevado a cabo por investigadores de la
Universidad de Rochester (Reino Unido). Las cifras muestran que desde 1984 hasta
el 2008 los diagnósticos de nefrolitiasis en jóvenes han aumentado un 6% al año.
Los científicos achacan este crecimiento a los mismos motivos ya expuestos, a
los que le suman el incremento del consumo de sal por parte de la población
juvenil.
Cálculos renales a raya: dieta, líquidos y actividad física
La nefrolitiasis consiste en la formación de cálculos o material
sólido en el riñón a partir de cambios en la composición de las sustancias que
componen la orina, sea por exceso de cristalización como por defecto. Estas
sustancias se pueden dividir en distintos tipos según su composición. Entre los
materiales más frecuentes están el oxalato cálcico, fosfato cálcico y ácido
úrico, que se relacionan más con la dieta. Los especialistas recomiendan medidas
higiénico-dietéticas como la ingesta abundante de líquidos (más de 2 litros al
día) y seguir una dieta con alimentos variados, ricos en fibra y dosis adecuada
de calcio. También aconsejan no abusar de hidratos de carbono refinados, grasas,
proteínas, sal y tener en cuenta los embutidos y conservas por su gran aporte de
sodio. En el caso de que las piedras sean de oxalato de calcio, se aconseja
tomar zumo de frutas ricas en vitamina C (limón, guayaba o kiwi), pero diluido.
Es importante también abandonar la vida sedentaria. El aumento
de casos de nefrolitiasis en jóvenes se ha relacionado no solo una alimentación
inadecuada, sino también con la reducción de la actividad física. Hacer
ejercicio mejora la salud general del cuerpo y, en el caso concreto del riñón,
activa la circulación y logra una mejor expulsión de los residuos que se
acumulan en el organismo.
Atención a los síntomas de los cálculos renales
El síntoma clásico de un cólico nefrítico es un dolor brusco,
intenso y unilateral en un costado. Este malestar puede extenderse a las
regiones inguinal, genital e, incluso, al muslo y acompañarse de palidez,
sudoración y vómitos, fiebre y escalofríos y presencia de sangre en la orina,
con sensación de ardor al miccionar.
A pesar de que hay disponible un tratamiento cuando el paciente
no expulsa por sí solo los cálculos, que sucede en un 30% de los afectados, los
expertos insisten en la necesidad de prevenir el cuadro, mediante estudios
metabólicos y el análisis detallado del material que lo componen, sobre todo por
la posibilidad de la recidiva (reaparición de la enfermedad).
Cálculos renales en la infancia
La manifestación de cálculos renales en la población infantil no
es la misma que la que se produce entre los adultos. En general, sus síntomas
son menos agudos. El cólico nefrítico se da en menos de la mitad de los
afectados y el dolor lumbar y la presencia de sangre en la orina (hematuria) es
más común en niños mayores y adolescentes. En lactantes o en edad preescolar,
los síntomas son menos específicos, como irritabilidad o vómitos. Por ello,
también son distintos los tratamientos que se aplican entre la población
infantil y los adultos.
Si bien en la edad adulta, los cálculos se tratan de forma
ambulatoria, en niños es habitual el ingreso hospitalario para realizar un
estudio y detectar la razón de su desarrollo o descartar cualquier otra
enfermedad renal. El tratamiento en el hospital permite el seguimiento del
paciente hasta su eliminación total. En niños, es habitual que el material se
expulse en un tiempo menor que en los adultos, con un índice de éxito en el
procedimiento similar. Además, cuanto antes se instaure el tratamiento, menos
posibilidades hay de que se vuelvan a desarrollar cálculos.
Compartido por www.vidapositiva.com
http://www.consumer.es/
,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,