¿Por qué los ríos caudalosos no se congelan?
Suele extrañarnos contemplar un paisaje helado atravesado
por un río cuyas aguas, pese a estar rodeado de nieve,
no estén congeladas. Los motivos para que ocurra esto son varios.
Primero porque al correr el líquido se produce una mayor cantidad de aire
que dificulta la congelación; segundo porque el agua que corre tiende
a romper los cristales de hielo a medida que se van formando,
por eso el agua de las laderas que se queda estancada se congela antes;
y tercero, porque al fluir genera energía normalmente por la fuerza de la gravedad,
y gracias a esta energía el agua se calienta: si ésta cae en una
cascada estará más caliente que la cercana a un estanque.
Cuando contiene partículas de sal tampoco llega a congelarse; el mar es mucho más
difícil de congelar, ya que la sal le aporta al agua una mayor cantidad de aire.