El matrimonio es la madre de todas las instituciones humanas, puesto que conduce directamente a
el establecimiento y mantenimiento del hogar, que es la estructura básica de la sociedad.
Libro de Urantia. Pág. 1776
Nadie duda que el matrimonio, es lo que le debiera darle seguridad y protección no sólo a un hombre y a una mujer, sino especialmente a los hijos que nacerán de esta unión, pero esto es posible sólo cuando el matrimonio es sinónimo de hogar, con toda la paz, el bienestar, la sabiduría y la alegría que él debiera albergar, lo cual desgraciademente cada día es más difícil de encontrar, pues tenemos más casas con mayores comodidades, pero menos hogares en donde reine el verdadero amor entre sus miembros.
Los hijos están cada vez menos con sus padres, porque a muy temprana edad son enviados a la sala cuna, al Jardín de Infantes o quedan en manos de las nanas...El matrimonio ha perdido cada vez más su rol formador de las nuevas generaciones, y por algo vemos a una gran parte de la adolescencia totalmente desorientada, porque no tiene puntos de referencia, no tiene ejemplos que imitar que no sean los que la TV o las Redes sociales les dan.
" El matrimonio que culmina en el hogar, es indudablemente la institución más excelsa del hombre, pero es esencialmente humana; no debería haber sido llamada nunca un sacramento. Los sacerdotes hicieron del matrimonio un rito religioso; pero durante miles de años después de Edén, el apareamiento continuó siendo una institución puramente social y civil. 929" Cada día son menos las parejas que se casan, la gran mayoría prefiere convivir libremente, lo cual puede ser beneficioso en cuanto a que los lazos que no están atados a la obligación de una ley, suelen ser más espontáneos y duraderos, pero vivimos en una sociedad en donde, áun es preciso guardar las formas por el bienestar de los hijos.
Pero lo que en verdad, hace un matrimonio y forma un hogar, no son las leyes mal llamadas divinas, ni tampoco las leyes sociales, lo que hace que un matrimonio sea realmente un puntal para la humanidad, es el amor que en él se pueda cultivar en base de muchar armonía, comprensión y empatía. En donde nadie sea parásito del otro, sino que sean dos personalidades diferentes que se unen no para ser iguales, sino para complementarse mutuamente, porque " este ideal de la igualdad es el fruto de la civilización; no se encuentra en la naturaleza. Incluso la cultura misma demuestra de forma contundente la desigualdad inherente a los hombres a través sus muchas desiguales capacidades culturales.794
" El matrimonio siempre ha sido y sigue siendo el supremo sueño de idealismo temporal del hombre. Aunque este hermoso sueño pocas veces se realiza en su plenitud, perdura como ideal glorioso, atrayendo para siempre a la humanidad en progreso hacia mayores esfuerzos para la felicidad humana.930" pero es preciso luchar para que matrimonio llegue a ser sinónimo de Amor, porque éste es el único lazo que le puede proporcionar la fidelidad y la comprensión necesaria para ser capaces de entregar a los hijos un "hogar, un dulce hogar" en donde se le entreguen los valores necesarios para que por osmosis, ellos se vayan impregnando de los buenos ejemplos que harán mejor a este mundo, en el cual padres e hijos debemos evolucionar para llegar a ser perfectos como lo es nuestro Padre.
yolanda silva solano