¿Es posible amar el Universo sino somos capaces de amarnos a nosotros mismo y aun a nuestros semejantes?
Mientras nuestras mentes se encuentren en estado de división y contradicción son incapaces de ser instrumento de eso a lo que se le llama amor. La mente que no es libre en términos absolutos es incapaz de acceder a la gracia del amor.
El amor no es un sentimiento que se limita a la duración de una sensación repentina o momentánea, por lo que nada tiene que ver con el sentimentalismo que se apega a las personas o cosas.
El amor no puede ser deseado porque no nace de una mente esclavizada por la sensorialidad de los sentidos. Una mente así solo puede imaginar lo que según ella podría ser el amor, pero el pensamiento o la idea tampoco es el amor