Cuando hablamos de un mayor servicio social, no estamos pensando en obras benéficas que en sí pueden ser muy buenas, pero que también si no estamos atentos a nuestras motivaciones, pueden ser solamente alimento para nuestro ego, que se cree superior porque da algo de dinero o de su tiempo al servicio social, olvidando que la caridad comienza donde termina la justicia y que ella no es una dádiva material sino un estado de conciencia que nos permite comprender mejor las necesidades de nuestros hermanos." Los sentimientos materiales, las emociones humanas, conducen directamente a las acciones materiales, a los actos egoístas. El discernimiento religioso, las motivaciones espirituales, conducen directamente a las acciones religiosas, los actos altruistas de servicio social y benevolencia altruista.1121"
Para quien está consciente de su filiación divina, le resulta fácil el cooperar generosamente en el bienestar de la humanidad y vencer "una de las grandes dificultades para el progreso de la sociedad humana es el conflicto entre los intereses y el bienestar de los grupos humanos más grandes y más socializados y de las asociaciones humanas más pequeñas, de opinión contraria y asociales, por no mencionar a los individuos aislados de mente antisocial.906"
Si queremos que nuestra fe, no sea un conjunto de creencias, debemos procuparnos de mantener viva esa llama que nos impuls a buscar a Dios, donde quiera que estemos, porque " el deseo religioso es la búsqueda hambrienta de la realidad divina. La experiencia religiosa es la realización de la conciencia de haber encontrado a Dios. Y cuando un ser humano encuentra a Dios, experimenta en el alma una indescriptible inquietud de triunfo en el descubrimiento de que se ve impulsado a perseguir el contacto de servicio amante con sus semejantes menos iluminados, no para revelar que ha encontrado a Dios, sino más bien para permitir que el desborde de eterna bondad que rebasa su propia alma, refresque y ennoblezca a sus semejantes. La verdadera religión conduce a un mayor servicio social. 1121" es la consecuencia lógica porque " la hermandad es en sí misma, un nuevo y sorprendente fenómeno social, que produce asombrosas repercusiones políticas y económicas.1088"
Para contribuir al servicio social, no necesitamos solamente tener dinero, mucho más importante es nuestra actitud interna hacia la gente, porque " la norma de los valores verdaderos debe buscarse en el mundo espiritual y en los niveles divinos de la realidad eterna. Un mortal ascendente debe reconocer que todas las normas inferiores y materiales son efímeras, parciales e inferiores.1457" si no las hacemos en forma concientes y buscando el significado a lo que ocurre y a lo que hacemos, porque debemos convencernos si queremos avanzar realmente en nuestro camino espiritual evolutivo que " Son vuestros pensamientos los que nos conducen hacia Dios. Se puede percibir la naturaleza divina tan sólo con los ojos de la mente. Pero la mente que verdaderamente discierne a Dios, escucha al Espíritu residente, es la mente limpia. La religión vive y prospera, entonces no por la vista y el sentimiento, sino más bien por la fe y el discernimiento interior. Consiste, no en el descubrimiento de nuevos hechos o en el hallazgo de una experiencia única, sino más bien en el descubrimiento de significados nuevos y espirituales de los hechos ya bien conocidos por la humanidad. La experiencia religiosa más elevada no depende de actos previos de creencia, tradición y autoridad; tampoco es la religión el vástago de sentimientos sublimes y emociones puramente místicas. Más bien es una experiencia profundamente honda y real de comunión espiritual con las influencias espirituales residentes en la mente humana, y en cuanto dicha experiencia se pueda definir en términos de psicología, es simplemente la experiencia de experimentar la realidad de creer en Dios como la realidad de tal experiencia puramente personal.1105"
Nuestro servcio social, debe pues comenzar en nuestra mente limpia de prejuicios y abierta al amor que nuestro Padre nos entrega, para que con la misma generosidad que él nos lo da, nosotros sepamos entregarlo a nuestros hermanos, por medio de una empatía a toda prueba y de una preocupación verdadera por sus vidas, sabiendo Escuchar y no solamente oir pensando en lo que vamos a responder, en Dar sin esperar lo que podamos recibir, pues "debemos dedicar nuestra vida, a demostrar que el Amor es lo más grande del mundo.2047" si lo hacemos nos daremos cuenta que " la espiritualidad se vuelve de inmediato el indicador de la propia cercanía a Dios y la medida de nuestra propia utilidad para con los semejantes.1096"
Desterremos las quejas de todo orden y concentrémonos en buscarle el resquicio legal a la vida para ser felices, porque "la experiencia de una vida religiosa dinámica transforma al individuo mediocre en una personalidad de poder idealista. La religión sirve al progreso de todos porque fomenta el progreso de cada individuo, y el progreso de cada uno es aumentado por el logro de todos.El crecimiento espiritual está mutuamente estimulado por la asociación íntima con otros religionistas. El amor provee el terreno para el crecimiento religioso y un aliciente objetivo en lugar de la gratificación subjetiva y que sin embargo otorga la satisfacción subjetiva suprema. Y la religión ennoblece la rutina común de la vida diaria.1094"
yolanda silva solano
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