La mayoría de las personas esperan un milagro. Esperan que ocurra un espectáculo sagrado
para creer en lo imposible. Esperan ver para creer. Pero es todo lo contrario. Cuando lo crees
lo verás.
Tu conciencia crea tu realidad. Tus pensamientos son poderosos. Permítete imaginarte
grandes cosas sucediéndote a ti y a aquellos a tu alrededor.
Con Dios, todo es posible