No existe un libro de reglas sobre cómo convertirnos en la mejor versión de nosotros
mismos porque el proceso de cada persona es diferente.
Por ejemplo, si una persona discute y confronta de manera regular, puede que necesite
aprender sobre la paciencia y el compromiso. Aquel que resiste la confrontación a toda
costa puede necesitar aprender cómo expresar sus ideas y defenderse.
Nos volvemos más evolucionados al resistir la necesidad de actuar por el impulso.