“El hombre mortal, está hecho a imagen de Dios, no sólo en forma figurativa. Desde el punto de vista físico esta declaración, difícilmente es verdad, pero con referencia a ciertas potencialidades universales, es un hecho verdadero. En la raza humana se está desarrollando algo del mismo drama del logro evolucionario que toma lugar, en una escala bastamente más grande, en el universo de los universos” 1282.
Pero como el hombre es una personalidad volitiva, debe alcanzar su crecimiento espiritual, unido a su Espíritu residente, pero con sus propios medios, pues "el hombre crece conscientemente, desde lo material hacia lo espiritual por la fuerza, poder y persistencia de sus propias decisiones, también crece a medida que su Ajustador del Pensamiento, desarrolla nuevas técnicas para alcanzar hacia abajo, desde el nivel espiritual a los niveles moronciales del alma, y una vez que se origina el alma, ésta comienza a crecer en sí misma y por sí misma” 1282.
Vale la pena releer este párrafo para comprender nuestra grandeza como ser humano, no estamos solos en esta lucha por la perfección, somos un Todo que incluye al Supremo “la relación temporal del hombre con el Supremo es el cimiento de la moralidad cósmica, la sensibilidad universal al deber y la aceptación del mismo. Esta es una moralidad que trasciende el sentido temporal del bien y del mal relativos, es una moralidad directamente basada en la apreciación auto consciente de la criatura de la obligación experiencial de la Deidad” 1284.
Si realmente es sincero nuestro deseo de evolucionar debemos tener siempre presentes que "fe salvadora nace en el corazón humano cuando la conciencia moral del hombre comprende que los valores humanos pueden ser transformados en experiencia mortal de lo material a lo espiritual, de lo humano a lo divino, del tiempo a la eternidad."1118 porque son nuestros actos sencillos y cotidianos los que van formando nuetro destino, pues "nada de lo que hace un hijo de Dios es ordinario."2049
Unir lo material a nuestras aspiraciones espirituales es la clave de toda evolución, por eso, la lectura del LU ya sea en solitario o en Grupo debería comenzar siempre con un minuto de silencio y reflexión, porque esta acción volititva cambia nuestro estado emocional...y prepara nuestra mente y sobre todo nuestro corazón para recibir las enseñanzas que el LU con tanta largueza nos prodiga. "La mente es tu buque, el Ajustador tu piloto y la voluntad humana es el capitán."1217
Por eso, si queremos que la Verdad penetre en nuestra alma y pueda dar los frutos del espíritu, procuremos que nuestra barca esté vacía de lo irrelevante para que sea Jesús quien guíe nuestra travesía...
yolanda silva solano