Marcos cap. 14: v 53 al v 62
Llevaron a Jesús ante el sumo sacerdote y se
reunieron allí todos, jefes de los sacerdotes, autoridades judías y maestros de
la Ley. Pedro
lo había seguido de lejos, hasta el interior del palacio, y allí se sentó con
los servidores a pasar el frio cerca del fuego.
Los jefes de los sacerdotes y todo el Consejo
Supremo querían la muerte de Jesús. Buscaban testigos contra él pero no los
encontraban. En realidad, varios presentaban acusaciones falsas contra él, pero
no estaban de acuerdo en lo que decían. Por fin, algunos dieron este testimonio
falso: Nosotros le hemos oído decir: Yo destruiré este Templo hecho por la mano
del hombre y en tres días construiré otro no hecho por hombres. Pero tampoco en
esa acusación estaban de acuerdo.
Entonces, el sumo sacerdote se levantó y, colocándose
delante de todos, preguntó a Jesús: ¿No tienes nada que responder? ¿Qué es esto
que declaran en tu contra? Pero el guardaba silencio sin decir palabra.
Nuevamente el sumo sacerdote le preguntó: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo de Dios
Bendito? Jesús respondió: Yo soy, y un día verán al Hijo del Hombre sentado a
la derecha de Dios poderoso y viniendo en medio de las nubes del cielo.
ENSAYO:
Cuando el Tentador se vea en peligro de dejar de recibir lo que le
produce el miedo y la ignorancia de la gente, echará mano de todos sus recursos
en las tradiciones y sabiduría humana, para acabar, de cualquier manera, con lo
que podría hacer que ese miedo y esa ignorancia desapareciera, y usará al
hombre para hacer prisionero a Jesús y su Palabra, tachando de mentirosos a
todos aquellos que en verdad están tratando de guardar y enseñar a cumplir su
Palabra, y buscará desacreditarlos ante los demás diciendo que lo que predican
no es verdad, y quienes esto digan, a semejanza de los maestros de la Ley, de los fariseos y sus
autoridades, viven inmersos en las cosas de la vida
"material-espiritual" porque no han entendido o no han querido
hacerlo, que el ejemplo de la destrucción del Templo, es la destrucción del
Templo construido por el hombre y en el hombre, en el que se enseña la Palabra de Dios de acuerdo
a la voluntad de hombre y no de acuerdo a la enseñanza de Jesús para el
beneficio material de unos cuantos y el rechazo inconsciente de una muchedumbre
al Reino de Dios y a la salvación eterna.
Los que han sido tentados para imponer la voluntad humana, ha
involucrado a muchos a aceptarlo, limitando la presencia y el poder de Dios
entre paredes, sin querer que se libere el conocimiento de Dios, que haría
saber al hombre, que lo que él quiere, es que se destruya ese Templo y
construyamos en nosotros el Templo a Dios en su Trinidad Santa y perfecta para
hacer en él su morada.
Así, cuando el conocimiento de Dios se anide en las mentes de todos los
que se dejen guiar verdaderamente por la enseñanza de Jesús, será destruido ese
Templo de adoración a las cosas y placeres de este mundo basado en el
conocimiento y sabiduría humana, y en tres días, es decir: en tres tiempos,
será levantado en nosotros el Templo dedicado a la oración para aceptar y
recibir la voluntad de Dios, y un día veremos al Hijo del Hombre sentado a la
derecha de Dios Todopoderoso, y viniendo en las nubes del Cielo.
Marcos cap. 14: v 63 al v 65
El sumo sacerdote rasgó sus vestiduras y dijo: ¿Para
qué queremos ya testigos? Ustedes acaban de oír estas palabras escandalosas. ¿Qué
les parece? Y estuvieron de acuerdo que merecía la pena de muerte.
Después, algunos se pusieron a escupirlo. Le
cubrieron la cara para pegarle, mientras le decían: ¿Adivina quién fue? Los
sirvientes lo abofeteaban.
ENSAYO:
Esto mismo puede sucedernos - Guardando las distancias con lo sucedido
a Jesús - ya que encontraremos en los camino de Dios a muchas personas que,
valiéndose del Nombre de Jesús han predicado su enseñanza como a ellos les ha
convenido, por lo que, cuando prediquemos su enseñanza en el discernimiento que
el Espíritu Santo derrama sobre todo aquel que estudia, reflexiona y medita
profundamente en ella en el tiempo necesario y en el orden establecido por Dios
y de acuerdo a su propósito, encontraremos férrea resistencia de esas personas
en todo lo que digamos, y seremos atacados por ellos para tratar de hacernos desaparecer
de su vista y de la de sus seguidores y sirvientes para que no se les abran sus
ojos como le fueron abiertos al ciego de Jericó, y aprovecharán cualquier cosa,
para que los demás duden de lo que decimos, sin embargo, la fe de Dios que nos
mueve nos hará resistir cualquier ataque que provenga del enemigo.
Marcos cap. 14: v 66 al v 72
Mientras estaba Pedro, abajo, en el patio, llegó
una de las sirvientas del sumo sacerdote. Al verlo cerca del fuego, lo miró
fijamente y le dijo: Tú también andabas con Jesús de Nazaret. El lo negó: No lo
conozco ni sé de qué hablas. Y salió afuera a la puerta. Pero lo vio la
sirvienta y otra vez dijo a los que estaban allí: Este es uno de ellos Pedro volvió
a negarlo. Más tarde, los que estaban allí le volvieron a decir a Pedro: Es
claro que tú eres de ellos, pues eres galileo. Entonces se puso a maldecir y a
jurar: Yo no conozco a ese hombre de que hablan.
En ese momento cantó un gallo por segunda vez. Y
Pedro recordó lo que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces,
me habrás negado tres veces. Y se puso a llorar.
ENSAYO:
Así como Pedro negó tres veces a Jesús, así mismo nosotros también lo
hemos negado, sin embargo esto nos ha sido permitido hasta en tanto no sea
derribado totalmente el Templo de adoración al materialismo, Templo al que
debemos negarnos, tres veces también a pertenecerle en cuerpo, alma y espíritu,
para que así sea levantado en su lugar el Templo a Dios en su Trinidad Santa y
Perfecta, llamándola casa de oración, en la que nuestro espíritu se encontrará
cautivado por el Espíritu de Jesús y nuestra mente esté fundida en la mente de
Dios para que nuestro cuerpo se desenvuelva en este mundo de acuerdo al orden y
propósito de Dios.
Seamos valientes y con dominio propio para levantar ese Templo en
Nosotros de acuerdo a lo que el Padre quiere para sus hijos, y lloremos
arrepentidos por no haberlo hecho antes.